Un estudio revela que en muchas regiones el número de animales disminuye, no aumenta
Redacción Mundo Agropecuario
Durante décadas, buena parte de la investigación agroambiental se concentró en el problema del sobrepastoreo, asociado al crecimiento de los rodeos bovinos y a la degradación de pastizales, estepas y zonas semiáridas. Sin embargo, un nuevo estudio global difundido por Phys.org plantea un giro inesperado en este enfoque tradicional: en amplias regiones del planeta, la cantidad de ganado en pastoreo está disminuyendo de forma sostenida, un proceso que los autores denominan destocking o reducción del stock ganadero.
El trabajo pone en evidencia que, lejos de un crecimiento continuo del número de animales, muchas áreas rurales experimentan una contracción significativa de sus sistemas ganaderos, con implicaciones profundas para la producción de alimentos, la gestión del territorio y los ecosistemas asociados al pastoreo.
Del sobrepastoreo al destocking: un cambio de paradigma
El concepto de destocking contrasta con la narrativa dominante de las últimas décadas. Mientras el sobrepastoreo se asocia a una presión excesiva sobre la vegetación, la reducción del número de animales implica una menor intensidad de uso del suelo. Según los investigadores citados en el estudio, este proceso no es marginal ni puntual, sino que se observa de forma consistente en distintas regiones del mundo.
La investigación muestra que la disminución del ganado no responde a una sola causa, sino a la combinación de factores económicos, sociales y ambientales. Cambios en los mercados, migración rural, envejecimiento de la población agrícola y dificultades para mantener sistemas extensivos tradicionales forman parte del contexto que explica esta tendencia.
Dónde se está reduciendo el ganado en pastoreo
El estudio analizado por Phys.org identifica grandes regiones donde el número de animales en pastoreo ha caído de manera notable. Estas áreas incluyen extensas zonas de pastizales naturales y sistemas ganaderos tradicionales que, durante generaciones, dependieron del manejo extensivo del territorio.
En muchos casos, la reducción del ganado no es resultado de políticas ambientales explícitas, sino de la pérdida de viabilidad económica de la actividad. Los investigadores subrayan que este fenómeno ha pasado relativamente desapercibido porque la atención científica y mediática continuó centrada en los impactos negativos del exceso de animales, sin prestar suficiente atención al proceso inverso.
Consecuencias ecológicas del destocking
La disminución del ganado tiene efectos directos sobre los ecosistemas de pastoreo. En ausencia de animales, la vegetación cambia su estructura y composición, lo que puede alterar la biodiversidad local. Algunos pastizales evolucionan hacia matorrales o bosques jóvenes, mientras que otros pierden especies adaptadas al pastoreo moderado.
Los científicos destacan que el ganado, manejado de forma adecuada, cumple un papel ecológico relevante. La reducción abrupta o sostenida del pastoreo puede modificar ciclos de nutrientes, patrones de crecimiento vegetal y dinámicas de hábitat para numerosas especies. Por ello, el destocking no debe interpretarse automáticamente como un beneficio ambiental, sino como un proceso con efectos complejos y contextuales.
Impacto en la producción de alimentos y las comunidades rurales
Desde el punto de vista productivo, el declive del ganado plantea interrogantes sobre la seguridad alimentaria y el futuro de las comunidades rurales que dependen del pastoreo. En muchas regiones, la ganadería extensiva es una de las pocas actividades viables en suelos marginales, donde la agricultura intensiva no resulta posible.
La reducción del número de animales puede traducirse en una menor producción de carne y leche, pero también en la pérdida de medios de vida y conocimientos tradicionales. El estudio señala que, en algunos casos, el destocking está vinculado al abandono de tierras y a la transformación del paisaje rural.
Oportunidades emergentes para la gestión del territorio
A pesar de los desafíos, los autores del estudio subrayan que el destocking también abre nuevas oportunidades. La reducción de la presión ganadera puede facilitar la restauración de ecosistemas, la recuperación de suelos degradados y la implementación de estrategias de manejo más diversificadas.
En este contexto, los investigadores proponen repensar el papel del ganado dentro de sistemas productivos más equilibrados. En lugar de maximizar el número de animales, el enfoque podría orientarse a optimizar el manejo, integrando objetivos productivos, ambientales y sociales.
Replantear políticas y enfoques de investigación
Uno de los aportes centrales del trabajo es la llamada de atención sobre la necesidad de ajustar las políticas públicas y las agendas científicas. Si el destocking es una tendencia global en determinadas regiones, las estrategias diseñadas exclusivamente para reducir el sobrepastoreo pueden resultar insuficientes o incluso contraproducentes.
Los autores sugieren que las políticas ganaderas deben reconocer la diversidad de contextos y evitar enfoques uniformes. En áreas donde el ganado está disminuyendo, el desafío no es reducir la presión, sino mantener sistemas de pastoreo funcionales que sostengan tanto la producción como los servicios ecosistémicos asociados.
Un fenómeno poco visible, pero con implicaciones globales
El estudio difundido por Phys.org pone de relieve que el declive del ganado en pastoreo es un fenómeno subestimado en el debate global sobre agricultura y medio ambiente. Su invisibilidad se debe, en parte, a que contradice narrativas consolidadas sobre la expansión ganadera como principal amenaza para los pastizales.
Reconocer el destocking permite comprender mejor las transformaciones silenciosas que atraviesan los sistemas agropecuarios del mundo. También invita a un debate más matizado, en el que el ganado no sea visto únicamente como un problema, sino como un componente cuyo manejo adecuado puede contribuir a la sostenibilidad del territorio.
Hacia una visión más equilibrada del pastoreo
Lejos de negar los impactos del sobrepastoreo allí donde ocurre, los investigadores llaman a adoptar una visión más equilibrada. El futuro del pastoreo pasa por ajustar la carga animal al contexto local, evitando tanto el exceso como la ausencia prolongada de ganado.
El declive observado en muchas regiones ofrece una oportunidad para rediseñar los sistemas ganaderos, incorporando criterios de resiliencia, eficiencia y compatibilidad ecológica. En ese sentido, el destocking no es solo un problema, sino también una señal de cambio que merece ser comprendida y gestionada con rigor científico y visión de largo plazo.
Referencias
Phys.org. “The overlooked decline of grazing livestock and the opportunities it creates”. Enero de 2026.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
