Evidencias arqueológicas apuntan a prácticas tempranas de recolección y manejo de plantas fuera de los centros agrícolas clásicos
Redacción Mundo Agropecuario
En el suroeste de Estados Unidos, una investigación arqueológica y botánica está redefiniendo la forma en que se comprende el origen de la agricultura en Norteamérica. Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Utah ha identificado evidencias sólidas del uso sistemático de una papa silvestre nativa, conocida como Solanum jamesii o “papa de las Cuatro Esquinas”, por parte de pueblos indígenas hace más de 10.000 años.
Los hallazgos indican que esta papa no solo fue recolectada, sino también procesada y transportada entre distintos asentamientos, lo que sugiere un conocimiento profundo de la planta y una relación más compleja con los recursos vegetales de lo que tradicionalmente se asumía para ese periodo. Este uso temprano cuestiona la idea de que la agricultura en la región surgió únicamente a partir de la adopción tardía de cultivos domesticados provenientes de otros centros agrícolas.
Una papa silvestre con historia profunda en el suroeste estadounidense
Solanum jamesii es una especie silvestre adaptada a ambientes áridos y semiáridos del suroeste de Estados Unidos, particularmente en la región conocida como Cuatro Esquinas, donde confluyen Utah, Colorado, Nuevo México y Arizona. A diferencia de la papa moderna, esta planta produce tubérculos pequeños, pero altamente nutritivos, capaces de persistir en condiciones climáticas adversas.
El estudio demuestra que los grupos humanos que habitaron esta región no solo conocían la planta, sino que desarrollaron estrategias para localizarla, recolectarla y aprovecharla de forma recurrente. La presencia de restos procesados en distintos sitios arqueológicos indica que la papa silvestre formaba parte de un sistema alimentario más organizado y planificado.
Evidencias de recolección, procesamiento y transporte
Uno de los aspectos más reveladores del trabajo es la identificación de señales claras de intervención humana en el manejo de la papa silvestre. Los investigadores encontraron restos de tubérculos en contextos que indican procesamiento previo, así como su traslado a lugares donde la planta no crece de forma natural.
Este patrón sugiere que las comunidades indígenas no dependían únicamente de la disponibilidad inmediata del recurso, sino que transportaban y posiblemente almacenaban los tubérculos. Estas prácticas implican una planificación a largo plazo y un conocimiento detallado del territorio, elementos que suelen asociarse con etapas más avanzadas del desarrollo agrícola.
Implicaciones para el origen de la agricultura en Norteamérica
Tradicionalmente, la historia agrícola de Norteamérica ha estado vinculada a la adopción progresiva de cultivos domesticados provenientes de Mesoamérica. Sin embargo, la evidencia asociada a Solanum jamesii plantea un escenario diferente: el de procesos locales de manejo de plantas silvestres que precedieron o coexistieron con la agricultura formal.
El uso sistemático de esta papa silvestre sugiere la existencia de etapas tempranas de domesticación o pre-domesticación, en las que las poblaciones humanas influyeron en la distribución y abundancia de la planta sin transformarla aún en un cultivo plenamente domesticado. Este tipo de interacción amplía la definición de agricultura y la sitúa como un proceso gradual, diverso y regionalmente diferenciado.
Conocimiento indígena y adaptación al entorno
El estudio pone de relieve el papel central del conocimiento indígena en la gestión de los recursos naturales del suroeste estadounidense. La capacidad de identificar una planta comestible, comprender su ciclo y desarrollar métodos para su aprovechamiento sostenible refleja una relación íntima con el entorno.
Además, la elección de una especie resistente a la sequía como Solanum jamesii muestra una adaptación inteligente a condiciones ambientales limitantes. Este enfoque permitió a las comunidades humanas diversificar su dieta y reducir la dependencia de recursos más impredecibles.
Relevancia actual para la agricultura y la biodiversidad
Más allá de su valor histórico, la investigación tiene implicaciones contemporáneas. Las papas silvestres como Solanum jamesii representan reservorios genéticos de gran interés para la agricultura moderna, especialmente frente a desafíos como el cambio climático y la escasez hídrica.
Comprender cómo estas especies fueron utilizadas y manejadas en el pasado puede aportar información valiosa para estrategias actuales de conservación y mejora de cultivos, reforzando la importancia de proteger la biodiversidad agrícola y los conocimientos tradicionales asociados a ella.
Una nueva mirada sobre los sistemas alimentarios antiguos
Los resultados obtenidos en Estados Unidos invitan a replantear las narrativas clásicas sobre el origen de la agricultura. Lejos de surgir de forma abrupta en unos pocos centros bien definidos, la evidencia apunta a múltiples trayectorias locales, en las que la experimentación con plantas silvestres desempeñó un papel clave.
El uso de la papa de las Cuatro Esquinas hace más de 10.000 años muestra que las sociedades humanas del suroeste norteamericano ya estaban desarrollando formas complejas de interacción con su entorno vegetal, sentando las bases de sistemas alimentarios resilientes mucho antes de la agricultura plenamente establecida.
Referencias
ChileBio – Información basada en un estudio liderado por la Universidad de Utah sobre el uso ancestral de Solanum jamesii en el suroeste de Estados Unidos.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
