Investigadores españoles desarrollan un sistema para cultivar tomates con la mitad de agua y fertilizantes

El nuevo método combina precisión hídrica, sensores y biotecnología para reducir el consumo de recursos en zonas áridas sin afectar el rendimiento agrícola


Redacción Mundo Agropecuario

La innovación agrícola española vuelve a situarse en la vanguardia europea. Un grupo de investigadores españoles ha desarrollado un sistema pionero que permite cultivar tomates utilizando solo la mitad del agua y los fertilizantes que requiere la agricultura convencional. Este avance, orientado a las zonas más áridas del país, promete transformar la sostenibilidad de uno de los cultivos más emblemáticos del Mediterráneo.

Un problema crítico para el sector hortícola

Gran parte de los tomates que se producen en España y se exportan a toda Europa provienen de regiones con escasez hídrica, como Almería, Murcia o el sur de Alicante. Allí, los agricultores enfrentan un desafío constante: mantener la productividad en condiciones de calor extremo y recursos hídricos cada vez más limitados.

El nuevo sistema, diseñado por científicos especializados en fisiología vegetal, agronomía y biotecnología, busca responder a ese reto mediante una gestión más eficiente del agua y los nutrientes. Según los investigadores, su método permite ahorros superiores al 50 % en riego y fertilización, sin comprometer la calidad ni la cantidad de la cosecha.

Tecnología de precisión al servicio del tomate

El proyecto combina sensores de humedad, inteligencia artificial y técnicas de fertirrigación controlada, de modo que las plantas reciben exactamente la cantidad de agua y nutrientes que necesitan en cada momento de su ciclo de crecimiento.

A diferencia de los sistemas tradicionales de riego por goteo, el nuevo modelo integra un algoritmo que interpreta los datos del suelo y de la planta en tiempo real. Así, el sistema ajusta automáticamente el suministro de agua y fertilizantes, evitando desperdicios y reduciendo la contaminación por lixiviación de nitratos.

Además, los investigadores aplicaron biotecnología vegetal para mejorar la eficiencia del metabolismo de la planta, potenciando la absorción de nutrientes y la resistencia al estrés térmico.

Resultados prometedores en zonas áridas

Las pruebas experimentales realizadas en invernaderos del sureste español muestran que los tomates cultivados bajo este sistema mantienen el mismo peso, sabor y color que los obtenidos con técnicas convencionales, pero con menor impacto ambiental y menor coste energético.

El ahorro de agua y fertilizantes es especialmente significativo en contextos de sequía prolongada, un problema que afecta de forma recurrente a la agricultura mediterránea. Según los expertos, aplicar este sistema a gran escala podría reducir la presión sobre los acuíferos y mejorar la sostenibilidad de los ecosistemas agrícolas.

Hacia una agricultura resiliente al cambio climático

El desarrollo responde a una prioridad global: producir más alimentos con menos recursos. La combinación de control digital, sensores inteligentes y conocimiento biológico representa un paso decisivo hacia una agricultura climáticamente inteligente, capaz de adaptarse a las nuevas condiciones impuestas por el calentamiento global.

Los investigadores señalan que, si bien el estudio se centró en el tomate —por su importancia económica y su alta demanda hídrica—, el método puede adaptarse a otros cultivos hortícolas como pimientos, pepinos o lechugas.

Beneficios ambientales y económicos

El nuevo sistema no solo reduce la huella hídrica, sino también las emisiones derivadas de la producción y transporte de fertilizantes. Asimismo, al optimizar el uso de recursos, disminuye los costos de producción, mejorando la rentabilidad de los agricultores.

Para las comunidades rurales, especialmente en zonas semiáridas, esta innovación puede significar una mayor estabilidad económica y una herramienta eficaz para enfrentar la desertificación.

España, laboratorio de sostenibilidad agrícola

El avance consolida a España como un referente europeo en innovación agraria y gestión eficiente del agua, áreas en las que centros de investigación y cooperativas agrícolas han colaborado estrechamente durante las últimas décadas.

Los expertos subrayan que la experiencia adquirida en el sureste peninsular podría transferirse a otros países mediterráneos y regiones áridas del mundo, donde la presión climática exige soluciones de riego inteligente y agricultura de precisión.

Un futuro de tomates sostenibles

La agricultura del futuro no solo busca producir más, sino hacerlo de manera responsable. Este nuevo sistema demuestra que la tecnología, aplicada con criterio ecológico, puede reducir el consumo de recursos naturales sin sacrificar productividad.

Los investigadores confían en que, con apoyo institucional y cooperación entre ciencia y sector agrícola, la innovación pueda implementarse pronto a nivel comercial. Si tiene éxito, el tomate español —símbolo del campo mediterráneo— podría convertirse también en un modelo mundial de sostenibilidad.


Referencias


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.


Mundo Agropecuario
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.