El maíz enfrenta demoras por lluvias en el NOA, NEA y el centro-norte de Santa Fe
Redacción Mundo Agropecuario
La campaña agrícola muestra señales contrastantes entre los principales cultivos de verano. Mientras la siembra de soja ya cubre más del 90% del área proyectada, consolidando un avance sólido y generalizado, el maíz presenta un ritmo más irregular debido a demoras provocadas por lluvias recientes en regiones clave del norte y centro del país. El panorama, según el artículo de referencia, refleja una dinámica típica de una campaña marcada por la variabilidad climática, con impactos diferenciados según cultivo y zona productiva.
El progreso de la oleaginosa confirma que la implantación logró sostenerse dentro de los plazos previstos en la mayor parte del territorio, mientras que el cereal acusa retrasos operativos en áreas donde los excesos hídricos condicionaron el acceso a los lotes y la continuidad de las labores.
Un avance firme de la soja en la mayor parte del país
La soja exhibe un grado de implantación que supera el 90% del área planificada, un indicador que da cuenta de una campaña que, en términos operativos, logró mantener el ritmo esperado. Este avance se apoya en una ventana de siembra que, con variaciones regionales, permitió completar la mayor parte de las labores dentro de los tiempos habituales.
El artículo destaca que la cobertura alcanzada por la oleaginosa refleja una planificación que pudo adaptarse a los vaivenes climáticos, priorizando la siembra en momentos oportunos. La generalización del avance sugiere que, más allá de situaciones puntuales, el cultivo logró afirmarse como el eje de la campaña estival.
Condiciones climáticas y decisiones de implantación
El comportamiento de las lluvias fue determinante para explicar las diferencias entre cultivos. En el caso de la soja, las precipitaciones no impidieron completar la implantación en la mayoría de las zonas, lo que permitió sostener el cronograma previsto. La flexibilidad del cultivo y su adaptación a distintas fechas de siembra jugaron a favor de este resultado.
El artículo remarca que la toma de decisiones a campo estuvo estrechamente ligada al seguimiento del clima. Allí donde las condiciones lo permitieron, la siembra avanzó con normalidad, consolidando el alto porcentaje de área cubierta.
El maíz, condicionado por las lluvias recientes
A diferencia de la soja, el progreso de la implantación de maíz se vio condicionado por las lluvias recientes, que generaron demoras en regiones específicas. El artículo señala de manera puntual al NOA, el NEA y el centro-norte de Santa Fe como las zonas donde los excesos hídricos complicaron el avance de las sembradoras.
Estas lluvias dificultaron el ingreso a los lotes, retrasaron las tareas y obligaron a reprogramar labores en áreas donde el calendario de siembra es más ajustado. El impacto no fue homogéneo, pero sí suficiente para marcar una diferencia clara frente al ritmo alcanzado por la soja.
Diferencias regionales en el desarrollo de la campaña
El contraste entre regiones vuelve a ponerse de manifiesto en esta etapa de la campaña. Mientras algunas zonas lograron avanzar sin mayores contratiempos, otras enfrentaron obstáculos derivados del clima. En el caso del maíz, las regiones del norte y el centro-norte aparecen como las más afectadas por las lluvias, con demoras que podrían extenderse si las condiciones no mejoran.
El artículo explica que estas diferencias regionales son clave para entender el estado general de la campaña. No se trata de un problema generalizado, sino de situaciones localizadas que influyen en el ritmo global de implantación del cereal.
Implicancias productivas del retraso en maíz
Las demoras en la siembra de maíz generan atención en el sector, dado que el cultivo tiene una ventana de implantación más acotada y una mayor sensibilidad a los atrasos. El artículo no adelanta escenarios productivos, pero deja en claro que el clima se convirtió en un factor condicionante para completar las tareas en tiempo y forma.
La necesidad de esperar mejores condiciones de piso y de clima obliga a los productores a ajustar estrategias, priorizando el cuidado del suelo y la correcta implantación por sobre la velocidad de avance.
La soja como ancla de la campaña de verano
Con más del 90% del área ya sembrada, la soja se posiciona como el cultivo que aporta mayor certidumbre al desarrollo de la campaña. El artículo subraya que este avance brinda un marco de referencia positivo, incluso en un contexto donde otros cultivos enfrentan dificultades puntuales.
La oleaginosa, por su extensión y peso en el esquema productivo, actúa como un estabilizador del escenario agrícola, compensando en parte las incertidumbres que genera el atraso del maíz en determinadas zonas.
Clima y manejo, ejes del cierre de la implantación
De cara a la finalización de las siembras pendientes, el artículo pone el acento en la evolución del clima como variable central. La normalización de las condiciones permitiría retomar las tareas de maíz y cerrar la implantación de los últimos lotes, especialmente en las regiones más afectadas por las lluvias.
El manejo agronómico y la capacidad de adaptación seguirán siendo determinantes para atravesar esta etapa, en una campaña donde el clima vuelve a marcar el pulso de las decisiones productivas.
Un panorama con avances y desafíos
El balance que presenta el artículo combina avances contundentes y desafíos operativos. La soja confirma un progreso robusto y mayoritario, mientras que el maíz enfrenta un escenario más complejo, condicionado por factores climáticos regionales.
Este contraste define el momento actual de la campaña y anticipa un seguimiento atento de las condiciones en las próximas semanas, claves para completar las siembras y evaluar el impacto de los retrasos.
Referencias
Infobae – Revista Chacra. La siembra de soja ya cubre más del 90% del área proyectada.
Artículo original: https://www.infobae.com/revista-chacra/2026/01/18/la-siembra-de-soja-ya-cubre-mas-del-90-del-area-proyectada/
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
