Una encuesta nacional revela diferencias claras en prácticas ambientales entre productores, intermediarios, minoristas y paisajistas del sector ornamental estadounidense
Redacción Mundo Agropecuario
La transición hacia modelos de sostenibilidad en la floricultura no se está produciendo de manera homogénea en Estados Unidos. Un estudio de alcance nacional que examinó a los cuatro grandes sectores de la cadena de suministro de flores y plantas ornamentales —productores, mayoristas/distribuidores, minoristas y empresas de paisajismo— muestra que las prácticas sostenibles ya implementadas y las previstas para el futuro varían de forma marcada según el rol que cada actor ocupa en el sistema productivo y comercial. Este panorama evidencia que los avances ambientales en el sector ornamental no responden a un único patrón, sino a realidades operativas, económicas y regulatorias distintas dentro del propio mercado estadounidense.
El sector de la floricultura en Estados Unidos integra actividades muy diversas: desde la producción en viveros y invernaderos hasta la logística de distribución, la venta minorista al consumidor final y los servicios de paisajismo. Cada uno de estos segmentos enfrenta presiones específicas en materia de costos, expectativas de los clientes, disponibilidad de tecnologías y marcos normativos. En ese contexto, las estrategias de gestión sostenible no se adoptan al mismo ritmo ni con las mismas prioridades en todos los niveles de la cadena.
Diferencias sectoriales en la adopción de prácticas sostenibles
Los resultados del trabajo muestran que los productores suelen concentrar sus esfuerzos en prácticas relacionadas con el uso eficiente del agua, la gestión de fertilizantes y la reducción del impacto ambiental en los sistemas de cultivo. En este segmento, la sostenibilidad se vincula estrechamente con la eficiencia productiva, ya que las decisiones en campo tienen efectos directos sobre los costos y la viabilidad económica de las explotaciones. La adopción de mejoras en los procesos productivos aparece como una respuesta tanto a las exigencias del mercado como a la necesidad de mantener la competitividad en un entorno de márgenes ajustados.
En el caso de los mayoristas y distribuidores, las prácticas sostenibles se orientan más hacia la logística, el embalaje y la reducción de residuos en los procesos de transporte y almacenamiento. Este eslabón de la cadena opera como un puente entre la producción y el comercio minorista, por lo que sus decisiones influyen en la huella ambiental asociada al movimiento de grandes volúmenes de flores y plantas ornamentales. La encuesta refleja que este sector ha avanzado en algunas áreas específicas, pero presenta limitaciones estructurales para transformar de forma integral sus modelos operativos.
Los minoristas, por su parte, muestran una aproximación distinta a la sostenibilidad, más vinculada a las expectativas del consumidor y a la imagen de marca. En este nivel de la cadena, las prácticas ambientales se asocian con la comunicación de valores responsables, la oferta de productos percibidos como más sostenibles y la gestión de residuos en el punto de venta. La adopción de medidas sostenibles responde en gran medida a la presión del mercado y a la creciente sensibilidad de los clientes en Estados Unidos respecto del origen y el impacto ambiental de los productos ornamentales.
En el sector del paisajismo, la sostenibilidad se manifiesta principalmente en el diseño y mantenimiento de espacios verdes con criterios de menor impacto ambiental. Este segmento, que conecta directamente con el uso final de plantas ornamentales en entornos urbanos y periurbanos, incorpora prácticas relacionadas con la selección de especies, el manejo del riego y la reducción de insumos en el mantenimiento de áreas verdes. Sin embargo, la encuesta muestra que la planificación de acciones sostenibles a largo plazo varía ampliamente entre empresas de este rubro, lo que evidencia una adopción desigual dentro del propio sector.
Barreras específicas para cada eslabón de la cadena
Uno de los hallazgos relevantes es que las barreras para avanzar en sostenibilidad no son las mismas para todos los actores. En la producción, los obstáculos se relacionan con los costos iniciales de implementación de tecnologías más eficientes y con la disponibilidad de conocimientos técnicos especializados. En la distribución, los límites aparecen asociados a la infraestructura existente y a la dependencia de cadenas logísticas complejas que dificultan cambios rápidos en los procesos.
En el comercio minorista, las restricciones se vinculan a la necesidad de equilibrar la sostenibilidad con la competitividad de precios y la percepción del consumidor, mientras que en el paisajismo influyen factores como la demanda de los clientes y los requerimientos de mantenimiento de los espacios verdes. Este mosaico de desafíos pone de relieve que la sostenibilidad en la floricultura estadounidense no puede abordarse con soluciones genéricas, sino que requiere enfoques diferenciados para cada sector de la cadena.
Un mapa de necesidades para orientar políticas y estrategias
El análisis de las prácticas actuales y de los planes futuros permite delinear una especie de mapa de necesidades para avanzar hacia objetivos de sostenibilidad compartidos en toda la cadena de valor. La identificación de brechas entre sectores aporta información clave para diseñar políticas públicas, programas de capacitación y estrategias de apoyo adaptadas a cada realidad. En lugar de promover un único modelo de transición sostenible, el estudio sugiere que los avances más efectivos surgirán de intervenciones específicas que respondan a las condiciones operativas de productores, distribuidores, minoristas y empresas de paisajismo.
En Estados Unidos, donde la floricultura y el mercado de plantas ornamentales tienen un peso económico relevante y una amplia capilaridad territorial, este tipo de diagnósticos sectoriales resulta especialmente valioso. La posibilidad de coordinar esfuerzos entre los distintos eslabones podría facilitar la adopción de estándares comunes y mejorar la coherencia de las prácticas sostenibles a lo largo de la cadena, reduciendo la fragmentación actual.
Implicaciones para la competitividad y la percepción del sector
Más allá del impacto ambiental, la adopción de prácticas sostenibles tiene implicaciones directas sobre la competitividad del sector ornamental estadounidense. La encuesta pone de manifiesto que los actores que avanzan en este terreno no solo buscan reducir su huella ambiental, sino también responder a demandas emergentes del mercado y posicionarse de forma más sólida en un contexto de mayor escrutinio social sobre los procesos productivos. La sostenibilidad se convierte así en un factor estratégico, no únicamente en un componente ético o regulatorio.
El estudio también sugiere que una mayor alineación entre los sectores podría fortalecer la imagen del conjunto de la floricultura en Estados Unidos, proyectando una narrativa más coherente de responsabilidad ambiental desde la producción hasta el consumo final. Esta coherencia resulta clave para consolidar la confianza de los consumidores y para integrar la sostenibilidad como un eje transversal de la cadena de valor ornamental.
Hacia una transición diferenciada pero coordinada
El panorama que surge del análisis no apunta a una transición uniforme, sino a un proceso diferenciado pero potencialmente coordinado. Cada sector avanza desde su propia lógica, con ritmos y prioridades distintas, pero el reconocimiento de estas diferencias permite pensar en estrategias de articulación que faciliten un progreso más equilibrado. En la medida en que los actores de la floricultura estadounidense comprendan las limitaciones y oportunidades específicas de cada eslabón, será posible construir rutas de transición que integren la sostenibilidad como un objetivo compartido, aunque adaptado a realidades diversas.
Este enfoque, basado en diagnósticos sectoriales y en la identificación de necesidades concretas, ofrece una base para que el sector ornamental en Estados Unidos avance hacia modelos productivos y comerciales más responsables, sin perder de vista las condiciones económicas y operativas que caracterizan a cada uno de sus componentes.
Referencias
Phys.org – Floriculture sustainability differs by industry sector (febrero de 2026).
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
