Investigadores mediterráneos identifican el papel del algarrobo y el granado como hospedadores alternativos del hongo Colletotrichum
Redacción Mundo Agropecuario
La antracnosis del olivo, también conocida como “aceituna jabonosa”, continúa siendo una de las enfermedades más destructivas para el cultivo del olivo en la región mediterránea. Este trastorno, causado por varios hongos del género Colletotrichum, reduce drásticamente el rendimiento de los olivos y afecta de forma significativa la calidad del aceite, especialmente durante los años de alta humedad o precipitaciones prolongadas.
Un nuevo estudio científico ha arrojado luz sobre un aspecto poco conocido de la enfermedad: la presencia de plantas hospedadoras alternativas, como el algarrobo (Ceratonia siliqua) y el granado (Punica granatum), que podrían estar actuando como reservorios naturales del patógeno. Este hallazgo amplía la comprensión sobre el ciclo biológico del hongo y su capacidad de adaptación en los ecosistemas agrícolas mediterráneos.
Una amenaza persistente para el olivar mediterráneo
La antracnosis del olivo se ha convertido en una preocupación prioritaria para los productores y científicos. Los frutos infectados adquieren un aspecto característico, cubriéndose de manchas aceitosas y adquiriendo una textura blanda y jabonosa. Estas lesiones, además de reducir el rendimiento, alteran el proceso de extracción del aceite y deterioran su sabor y estabilidad química.
El estudio, publicado recientemente por un equipo internacional de fitopatólogos, confirma que la enfermedad no se restringe únicamente al olivo, como se creía hasta hace poco. Los investigadores lograron aislar el hongo Colletotrichum godetiae y otras especies relacionadas en hojas y frutos de algarrobos y granados, dos árboles comúnmente presentes en las mismas zonas agrícolas.
Colletotrichum: un enemigo adaptable y persistente
Los hongos del género Colletotrichum son conocidos por su alta capacidad de adaptación y su amplio rango de hospedadores. En el caso del olivo, estos patógenos pueden sobrevivir en restos vegetales, hojas caídas o frutos momificados, y reactivarse bajo condiciones favorables de temperatura y humedad.
Los investigadores observaron que las esporas de Colletotrichum pueden permanecer viables durante meses, incluso fuera del olivo, y utilizar otras plantas como refugio temporal. Este fenómeno complica las estrategias de control, ya que los tratamientos dirigidos exclusivamente al olivar podrían resultar insuficientes si el hongo persiste en vegetación vecina.
El papel del algarrobo y el granado en la epidemiología de la enfermedad
Los experimentos de laboratorio demostraron que los aislados de Colletotrichum obtenidos de algarrobo y granado son genéticamente similares a los que infectan el olivo. Además, bajo condiciones controladas, estos hongos fueron capaces de producir síntomas típicos de antracnosis en frutos de olivo sanos, confirmando su papel como fuentes de inóculo secundario.
Según los autores del estudio, esta capacidad de sobrevivir y multiplicarse en diferentes especies vegetales explicaría por qué los brotes de antracnosis pueden reaparecer incluso después de campañas de control exitosas.
El hallazgo subraya la necesidad de abordar la enfermedad desde una perspectiva ecológica y territorial, considerando el paisaje agrícola en su conjunto y no solo los olivares de producción intensiva.
Hacia una gestión integrada del olivar
Los resultados de esta investigación abren nuevas líneas de trabajo para diseñar estrategias de manejo más efectivas y sostenibles. Entre las recomendaciones propuestas destacan:
- Monitorear y eliminar la vegetación hospedadora cercana a los olivares, especialmente en zonas húmedas.
- Implementar rotaciones de cultivo y podas sanitarias para reducir los reservorios del hongo.
- Fomentar la diversidad genética en las plantaciones mediante variedades de olivo con mayor resistencia natural al Colletotrichum.
- Desarrollar biofungicidas y tratamientos preventivos de base biotecnológica que reduzcan la dependencia de productos químicos tradicionales.
Los investigadores insisten en que la biotecnología agrícola puede desempeñar un papel clave en la prevención y diagnóstico temprano de la enfermedad. La identificación molecular de los patógenos mediante técnicas de secuenciación genética permite diferenciar con precisión las especies de Colletotrichum presentes y anticipar su comportamiento epidémico.
Implicaciones económicas y medioambientales
En regiones donde la antracnosis alcanza niveles epidémicos, las pérdidas económicas pueden superar el 60 % de la producción anual, especialmente en cultivares sensibles como ‘Hojiblanca’ o ‘Arbequina’. Además, el impacto ambiental de los tratamientos químicos prolongados genera preocupación entre los productores y las autoridades sanitarias.
El descubrimiento de nuevos hospedadores como el algarrobo y el granado podría explicar la persistencia del problema en áreas donde se suponía que los olivos estaban libres del patógeno. También refuerza la idea de que el control efectivo requiere una colaboración entre agricultores, técnicos y centros de investigación, integrando prácticas agronómicas, biotecnológicas y ecológicas.
Un reto científico y agrícola de largo plazo
El estudio confirma que la lucha contra la antracnosis del olivo debe entenderse como un desafío continuo. En un contexto de cambio climático, con inviernos más suaves y lluvias irregulares, el ciclo del hongo puede prolongarse y multiplicar su incidencia.
Por ello, la comunidad científica apuesta por combinar el conocimiento tradicional del olivar con herramientas de agricultura de precisión, sensores ambientales y modelos predictivos que permitan anticipar brotes de infección.
En última instancia, comprender cómo el Colletotrichum interactúa con su entorno —incluyendo especies vegetales no productivas— es esencial para preservar la salud del olivar mediterráneo y garantizar la calidad del aceite de oliva, uno de los patrimonios agroalimentarios más emblemáticos del mundo.
Referencias
- Phys.org (2025). Carob and pomegranate leaves could influence incidence of «soapy olive» disease. Disponible en: https://phys.org/news/2025-11-carob-leaf-pomegranate-incidence-soapy.html
- Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA). Colletotrichum species and olive anthracnose: new epidemiological insights.
- European Journal of Plant Pathology (2025). Alternative hosts and cross-infection potential of Colletotrichum in Mediterranean ecosystems.