Un rebaño ovino se integra al manejo agrícola de una bodega en Vilanova de Arousa
Redacción Mundo Agropecuario
En la localidad gallega de Vilanova de Arousa, una experiencia de pastoreo sostenible está demostrando que la ganadería y la viticultura pueden integrarse de forma eficiente y respetuosa con el entorno. En lugar de maquinaria pesada, un grupo de ovejas texel ha comenzado a encargarse del control de la vegetación en los viñedos de una bodega, marcando un cambio significativo en la gestión agrícola tradicional.
La iniciativa se desarrolla en las bodegas Grambazán, donde hace pocos días llegó un rebaño de 25 ovejas texel, una raza originaria de Holanda. Los animales pastan entre las hileras de viñas dentro de una parcela de aproximadamente una hectárea, delimitada por una malla móvil electrificada. Este cercado se desplaza semanalmente, lo que permite aplicar un sistema de pastoreo rotativo que protege tanto el suelo como las plantas.
Un sistema que reemplaza al tractor
El uso de ovejas para el manejo de la vegetación en viñedos no es completamente nuevo, pero en este caso adquiere un valor especial por su aplicación práctica y su enfoque ambiental. Las ovejas texel se alimentan de la hierba que crece entre las cepas, reduciendo la necesidad de utilizar tractores u otras máquinas para el desbroce.
Según explica la experiencia recogida en la finca, este sistema evita la compactación del suelo, un problema frecuente cuando se emplea maquinaria pesada de forma repetida. Además, reduce el consumo de combustibles fósiles y las emisiones asociadas, contribuyendo a una gestión más alineada con los principios de la agricultura sostenible.
El rebaño se convierte así en una herramienta viva de mantenimiento agrícola, capaz de realizar una tarea esencial sin generar ruido, contaminación ni daños estructurales al terreno.
El papel de la raza texel en el pastoreo
La elección de la raza texel no es casual. Se trata de ovejas conocidas por su rusticidad y su capacidad de adaptación a distintos entornos. En este caso, su comportamiento tranquilo y su eficacia para el pastoreo controlado las hacen especialmente adecuadas para trabajar entre viñedos, donde es fundamental evitar daños en las plantas.
Las ovejas permanecen en un área delimitada durante un período corto y luego son trasladadas a otra zona de la finca. Este manejo rotativo asegura que la vegetación no se elimine por completo y que el suelo conserve su cobertura vegetal, algo clave para mantener la humedad y prevenir la erosión.
Además, el paso de los animales aporta materia orgánica de forma natural, enriqueciendo el suelo sin necesidad de fertilizantes químicos.
Beneficios ambientales y agronómicos
La experiencia en Vilanova de Arousa pone de relieve varios beneficios asociados a este modelo. En primer lugar, el control natural de la vegetación reduce costos operativos, ya que se minimiza el uso de maquinaria y de mano de obra dedicada al desbroce.
En segundo lugar, el sistema favorece la biodiversidad, ya que el pastoreo moderado permite la coexistencia de distintas especies vegetales y organismos del suelo. Este equilibrio contribuye a la salud general del viñedo y refuerza su resiliencia frente a condiciones climáticas adversas.
Desde el punto de vista agronómico, los responsables de la finca destacan que el suelo se mantiene más aireado y con mejor estructura, lo que puede repercutir positivamente en el desarrollo de las cepas a medio y largo plazo.
Un proyecto con vocación de continuidad
Aunque la experiencia comenzó con un rebaño de 25 ovejas, no se descarta que el número de animales aumente en el futuro. La flexibilidad del sistema, basado en cercados móviles y rotación periódica, permite adaptarlo fácilmente a superficies mayores o a distintas parcelas dentro de la misma explotación.
El proyecto también tiene un componente demostrativo. Al integrar ganadería ovina y viticultura, muestra una vía práctica para diversificar los usos del suelo agrícola y reforzar la sostenibilidad económica y ambiental de las explotaciones.
Los responsables de la bodega consideran que este tipo de iniciativas puede servir de referencia para otros productores interesados en reducir su dependencia de insumos externos y avanzar hacia modelos más integrados de producción.
Tradición y modernidad en el campo gallego
El uso de animales para el manejo agrícola remite a prácticas tradicionales que durante décadas fueron desplazadas por la mecanización. Sin embargo, la experiencia en los viñedos de Grambazán demuestra que estas prácticas pueden recuperarse y adaptarse a las necesidades actuales, combinando conocimiento ancestral con criterios modernos de sostenibilidad.
En un contexto de creciente preocupación por el impacto ambiental de la agricultura intensiva, el pastoreo sostenible con ovejas en viñedos se presenta como una alternativa viable y eficaz. No solo reduce costes y emisiones, sino que también refuerza la conexión entre la producción agrícola y los ciclos naturales.
La iniciativa desarrollada en Vilanova de Arousa refleja cómo soluciones sencillas, bien gestionadas y basadas en la integración de actividades, pueden contribuir a un modelo agropecuario más equilibrado y respetuoso con el entorno rural.
Referencias
La Voz de Galicia. “Pastoreo sostenible: ovejas texel sustituyen al tractor en viñedos de Grambazán”.
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/somosagro/ganaderia/2026/01/05/pastoreo-sostenible-ovejas-texel-sustituyen-tractor-vinedos-grambazan/00031767644315219440925.htm
