Cinco tipos permiten comprender mejor un sector clave para la alimentación y las economías locales
Redacción Mundo Agropecuario
La pesca artesanal sostiene a millones de personas en todo el mundo y aporta una fracción significativa de la proteína animal que consumen numerosas comunidades costeras. Sin embargo, su enorme diversidad ha dificultado históricamente la formulación de políticas eficaces y comparables entre regiones. Un nuevo estudio internacional, liderado por investigadores de Stanford University, propone un enfoque novedoso para abordar esta complejidad: clasificar la pesca artesanal en cinco grandes tipos, capaces de capturar las diferencias esenciales del sector sin perder su riqueza social, económica y ecológica.
La información analizada indica que esta clasificación no busca simplificar en exceso una realidad diversa, sino ofrecer una herramienta analítica que permita entender mejor cómo funciona la pesca a pequeña escala y cómo puede gestionarse de forma más justa y sostenible. El estudio subraya que este sector es esencial tanto para la nutrición global como para la estabilidad de las economías locales, especialmente en países en desarrollo.
Por qué la pesca artesanal es difícil de definir
Uno de los principales desafíos para estudiar la pesca artesanal es que no existe una única forma de practicarla. Las diferencias en artes de pesca, especies objetivo, niveles de comercialización y contextos culturales hacen que el sector sea extremadamente heterogéneo. La información disponible señala que esta diversidad ha llevado, en muchos casos, a políticas genéricas que no reflejan las realidades locales.
El estudio parte de la premisa de que entender la estructura interna de la pesca artesanal es fundamental para mejorar su gestión. Sin un marco claro, resulta difícil evaluar su impacto, diseñar regulaciones adecuadas o garantizar medios de vida sostenibles para las comunidades que dependen de ella.
Cinco tipos para ordenar la complejidad
La principal contribución del trabajo es la identificación de cinco grandes tipos de pesca artesanal, definidos a partir de características clave como el destino de la captura, el grado de comercialización y el contexto social en el que se desarrolla la actividad. Esta tipología permite agrupar prácticas similares sin borrar las particularidades locales.
La información analizada destaca que esta clasificación facilita comparaciones entre regiones y ayuda a identificar patrones comunes. Al mismo tiempo, evita tratar a la pesca artesanal como un bloque uniforme, reconociendo que existen múltiples realidades bajo esa misma etiqueta.
Un sector esencial para la nutrición mundial
El estudio remarca que la pesca artesanal desempeña un papel central en la seguridad alimentaria, especialmente en zonas costeras y rurales. En muchos países, el pescado capturado por pequeñas embarcaciones es la principal fuente de proteína animal disponible para la población local.
Al clasificar la pesca artesanal en distintos tipos, los investigadores muestran que su contribución a la nutrición varía según el contexto. Algunas modalidades están orientadas principalmente al consumo local, mientras que otras se integran más en mercados regionales o nacionales. Esta distinción es clave para diseñar políticas que protejan el acceso a alimentos nutritivos sin comprometer los medios de vida de los pescadores.
Impacto económico en comunidades locales
Más allá de la alimentación, la pesca artesanal es un pilar económico para millones de hogares. La información disponible subraya que este sector genera empleo directo e indirecto, dinamiza economías locales y sostiene tradiciones culturales profundamente arraigadas.
La nueva clasificación permite visualizar mejor estas diferencias económicas. Algunos tipos de pesca artesanal están estrechamente ligados a mercados comerciales, mientras que otros cumplen funciones más sociales y de subsistencia. Reconocer esta diversidad ayuda a evitar enfoques regulatorios que favorezcan a unos grupos en detrimento de otros.
Implicaciones para la gestión y las políticas públicas
Uno de los aportes más relevantes del estudio es su utilidad práctica. Al contar con una tipología clara, los responsables de políticas pueden adaptar las regulaciones a las características específicas de cada tipo de pesca artesanal. La información analizada señala que este enfoque puede mejorar la gestión de los recursos pesqueros y reducir conflictos entre distintos actores.
Además, la clasificación ofrece una base más sólida para evaluar el impacto ambiental y social de la pesca a pequeña escala. En lugar de aplicar normas uniformes, se abre la posibilidad de diseñar estrategias diferenciadas que tengan en cuenta las realidades locales y los objetivos de sostenibilidad.
Ciencia aplicada a un sector históricamente invisibilizado
El estudio liderado por investigadores de Stanford pone de relieve la importancia de aplicar enfoques científicos rigurosos a sectores que, a menudo, quedan fuera de los grandes debates globales. La pesca artesanal suele recibir menos atención que la pesca industrial, pese a su enorme relevancia social y alimentaria.
La información disponible indica que esta nueva forma de clasificar el sector puede ayudar a visibilizar su importancia y a integrar mejor la pesca artesanal en las discusiones sobre sostenibilidad, desarrollo y seguridad alimentaria.
Un marco para futuras investigaciones
Los autores del estudio plantean que esta tipología no es un punto final, sino una base para futuras investigaciones. Al contar con categorías claras, otros estudios podrán analizar con mayor precisión cómo responden los distintos tipos de pesca artesanal a factores como el cambio climático, las presiones del mercado o las políticas de conservación.
Este enfoque también facilita la recopilación y comparación de datos a escala global, un paso necesario para comprender plenamente el papel de la pesca artesanal en los sistemas alimentarios del mundo.
Comprender para proteger y fortalecer
La clasificación de la pesca artesanal en cinco grandes tipos representa un avance significativo para entender un sector tan diverso como esencial. La información analizada muestra que ordenar la complejidad no implica simplificar la realidad, sino dotarse de herramientas para gestionarla mejor.
Al reconocer las múltiples formas que adopta la pesca artesanal, este nuevo marco científico contribuye a diseñar políticas más justas, a proteger los medios de vida de millones de personas y a garantizar que este sector siga siendo un pilar de la alimentación y las economías locales en el futuro.
Referencias
Phys.org. “Untangle the complexity of small-scale fisheries”.
https://phys.org/news/2025-11-untangle-complexity-small-scale-fisheries.html
Stanford University. Información institucional sobre el estudio y el equipo investigador.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
