La eliminación progresiva de aranceles impulsa las exportaciones, mientras el sector observa con cautela el impacto a largo plazo
Redacción Mundo Agropecuario
El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur vuelve a situar al aceite de oliva español en el centro del debate agroalimentario. Según el artículo original, la entrada en vigor del tratado supondrá un alivio arancelario significativo para este producto emblemático, al eliminarse los gravámenes para las importaciones desde Europa y reducirse progresivamente los aranceles a la exportación hasta su supresión total en un plazo de 15 años. Sin embargo, junto a estas oportunidades comerciales, emergen preocupaciones dentro del sector por la posibilidad de que parte de la producción se traslade a Sudamérica.
El texto explica que el aceite de oliva es uno de los productos que, en términos teóricos, más puede beneficiarse del nuevo marco comercial, debido a su fuerte posicionamiento internacional y a la creciente demanda en mercados emergentes del Cono Sur.
Un cambio arancelario clave para el comercio del aceite de oliva
Uno de los elementos centrales del acuerdo es el desmantelamiento arancelario. Cuando el tratado entre plenamente en vigor, los aranceles para el aceite de oliva europeo en los países del Mercosur quedarán eliminados. En sentido inverso, los aranceles aplicados a la exportación irán reduciéndose de forma gradual hasta desaparecer completamente en el plazo establecido de 15 años.
Este calendario, según recoge el artículo, ofrece al sector un horizonte de previsibilidad que permite planificar estrategias comerciales y de inversión a medio y largo plazo. Para el aceite de oliva español, altamente competitivo en calidad y volumen, la medida abre la puerta a una mayor presencia en mercados sudamericanos.
España, actor central del aceite de oliva europeo
El peso de España en el sector oleícola europeo explica la relevancia del acuerdo. El país concentra una parte sustancial de la producción y exportación de aceite de oliva de la Unión Europea, lo que convierte cualquier cambio en las reglas comerciales en un factor de alto impacto.
El artículo subraya que el sector español ve en el acuerdo una oportunidad para reforzar su posición internacional, especialmente en un contexto de competencia creciente y volatilidad de precios en otros mercados tradicionales.
Oportunidades de expansión en los mercados del Mercosur
La eliminación de barreras arancelarias facilita el acceso a los mercados del Mercosur, donde el consumo de aceite de oliva ha mostrado un crecimiento sostenido, aunque todavía por debajo de los niveles europeos. El texto señala que esta apertura puede favorecer una mayor penetración del producto español, tanto en volumen como en valor.
El aceite de oliva, asociado a calidad, salud y gastronomía mediterránea, encuentra en estos mercados un potencial de crecimiento que el sector considera estratégico. La reducción de costos derivados de los aranceles mejora la competitividad frente a otros aceites vegetales y frente a productores de terceros países.
El temor al traslado de la producción
Junto a las oportunidades, el artículo destaca una preocupación recurrente entre los actores del sector: el posible traslado de parte de la producción a Sudamérica. Este temor se basa en la lógica de que, con un marco comercial más flexible, algunas empresas podrían verse tentadas a invertir en países del Mercosur para aprovechar menores costos productivos.
Aunque el texto no presenta datos concretos sobre desplazamientos productivos, sí recoge el malestar y la inquietud de quienes temen que el acuerdo termine incentivando deslocalizaciones, afectando al tejido agrícola tradicional en zonas productoras españolas.
Producción, inversión y equilibrio territorial
El debate no se limita a la exportación. El artículo plantea que el verdadero desafío será encontrar un equilibrio entre expansión comercial y mantenimiento de la producción local. El aceite de oliva no es solo un producto de exportación, sino un pilar económico y social para amplias regiones rurales.
El temor expresado por parte del sector es que, a largo plazo, la liberalización comercial pueda alterar este equilibrio si no se acompaña de políticas que refuercen la competitividad y sostenibilidad de la producción europea.
Un proceso gradual y de largo plazo
El calendario de 15 años para la eliminación total de los aranceles es presentado como un elemento clave. Este período de transición permite ajustes progresivos y evita impactos bruscos sobre el sector. El artículo resalta que no se trata de una liberalización inmediata, sino de un proceso escalonado que ofrece margen para adaptaciones productivas y comerciales.
Este enfoque gradual es valorado de forma ambivalente: por un lado, aporta estabilidad; por otro, mantiene abiertas las incertidumbres sobre el escenario final una vez completado el proceso.
Impacto en la competitividad internacional
El acuerdo UE-Mercosur se inscribe en una estrategia más amplia de apertura comercial de la Unión Europea. Para el aceite de oliva español, altamente orientado a la exportación, la reducción de aranceles refuerza su competitividad internacional.
El artículo explica que el sector observa con interés cómo este nuevo marco puede compensar las dificultades que enfrenta en otros mercados, donde existen barreras arancelarias o competencia creciente de nuevos productores.
Un sector entre la expectativa y la cautela
La reacción del sector oleícola, según el texto, combina expectativa y cautela. Por un lado, se reconocen los beneficios potenciales del acuerdo en términos de acceso a mercados y reducción de costos comerciales. Por otro, se mantiene la preocupación por los efectos estructurales que podría tener sobre la localización de la producción.
Esta dualidad refleja la complejidad del acuerdo, que no se percibe únicamente como una oportunidad comercial, sino también como un factor de cambio profundo en la dinámica del sector.
El aceite de oliva como símbolo del debate agrocomercial
El caso del aceite de oliva se convierte en un ejemplo ilustrativo de los dilemas que plantea el acuerdo UE-Mercosur para la agricultura europea. El artículo muestra cómo un producto emblemático puede beneficiarse de la apertura comercial, al tiempo que enfrenta riesgos asociados a la globalización productiva.
El debate no es solo económico, sino también territorial y social, especialmente en regiones donde el olivar constituye la base de la actividad agraria.
Un escenario abierto a definiciones futuras
El artículo concluye que el impacto real del acuerdo dependerá de cómo evolucione su aplicación y de las decisiones empresariales y políticas que se adopten en los próximos años. La eliminación de aranceles ofrece una oportunidad clara para el aceite de oliva español, pero también obliga a reflexionar sobre cómo proteger la producción local en un entorno cada vez más globalizado.
El acuerdo con el Mercosur se perfila así como un factor decisivo para el futuro del sector oleícola, con beneficios potenciales y desafíos que aún están por definirse.
Referencias
Infobae España. El acuerdo con Mercosur beneficiará al aceite de oliva español, aunque existe el temor de que se traslade la producción a Sudamérica.
Artículo original: https://www.infobae.com/espana/2026/01/17/el-acuerdo-con-mercosur-beneficiara-al-aceite-de-oliva-espanol-aunque-existe-el-temor-de-que-se-traslade-la-produccion-a-sudamerica/
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
