Las estrictas regulaciones de la Unión Europea están reduciendo los productos fitosanitarios disponibles y podrían afectar la protección de cultivos y la seguridad de los rendimientos agrícolas
Redacción Mundo Agropecuario
En el panorama agrícola europeo comienza a consolidarse una preocupación creciente en torno a la disponibilidad de herramientas para proteger los cultivos. Representantes de la división agrícola de Bayer advirtieron recientemente que el número de principios activos utilizados en productos fitosanitarios está disminuyendo de forma sostenida en Europa, una tendencia que podría afectar la capacidad de los agricultores para mantener los rendimientos en los principales sistemas productivos.
Durante un encuentro informativo anual dedicado al sector agrícola, especialistas de la compañía analizaron el impacto de los actuales procesos regulatorios y de aprobación de productos fitosanitarios en la Unión Europea. Según explicaron, las exigencias normativas y los procedimientos de autorización cada vez más complejos están ralentizando la llegada de nuevas soluciones para el manejo de plagas, enfermedades y malas hierbas.
El resultado es un escenario en el que la cantidad de sustancias activas disponibles disminuye progresivamente, mientras que las alternativas tecnológicas tardan más en ser aprobadas o quedan detenidas en largos procesos regulatorios.
Disminución de sustancias activas en el mercado europeo
Uno de los datos que más preocupa al sector es la reducción neta de sustancias autorizadas para la protección de cultivos. De acuerdo con el análisis presentado por la empresa, desde 2019 no se ha aprobado en la Unión Europea ningún nuevo principio activo químico-sintético, mientras que más de 84 sustancias de este tipo han sido retiradas del mercado en el mismo período.
La tendencia no se limita únicamente a los productos químicos tradicionales. En el ámbito de los fitosanitarios de origen biológico, considerados una alternativa más sostenible, también se observa un descenso en el número de sustancias disponibles, con un balance negativo de varias moléculas que han dejado de utilizarse.
Al mismo tiempo, numerosos desarrollos permanecen detenidos en los procesos regulatorios. En la actualidad, alrededor de 76 solicitudes para nuevos principios activos siguen pendientes de evaluación en el sistema europeo, lo que refleja el retraso acumulado en los procedimientos de autorización.
Según los especialistas del área regulatoria, el sistema de evaluación enfrenta dificultades para procesar el volumen de requisitos que exige la propia legislación europea, lo que termina ralentizando la llegada de innovaciones al mercado agrícola.
La protección de los cultivos bajo presión
La reducción del número de herramientas disponibles tiene consecuencias directas en el manejo agronómico. Expertos del sector advierten que la capacidad de los agricultores para proteger los cultivos frente a amenazas biológicas está disminuyendo gradualmente.
Entre los problemas más relevantes se encuentra la expansión de malezas resistentes a herbicidas, como el Alopecurus myosuroides (conocido como “cola de zorra”) y diversas especies de raigrás, que ya presentan resistencia a algunos de los principios activos tradicionalmente utilizados en Europa.
También se observan nuevos desafíos fitosanitarios relacionados con enfermedades de los cultivos. Patógenos responsables de enfermedades como el tizón tardío en cultivos de papa están desarrollando resistencia frente a fungicidas existentes, lo que complica aún más su control en campo.
A estas dificultades se suma el impacto del cambio climático, que está modificando la distribución geográfica de plagas y enfermedades agrícolas. Un ejemplo señalado por especialistas es la expansión de la cigarra de cristal del carrizo, un insecto capaz de provocar daños severos en cultivos como remolacha, papa y diversas hortalizas.
En conjunto, estos factores están incrementando la presión sobre los sistemas productivos europeos, especialmente en los grandes cultivos extensivos donde el control de plagas y malezas es determinante para asegurar la estabilidad de los rendimientos.
Debate sobre el modelo regulatorio europeo
Desde la industria fitosanitaria se considera que el marco regulatorio europeo se basa en criterios de exclusión fundamentados principalmente en la peligrosidad potencial de las sustancias, lo que difiere del enfoque adoptado en otras regiones del mundo.
Especialistas del área regulatoria plantean que una evaluación basada en riesgos reales y datos científicos, en lugar de centrarse únicamente en el peligro teórico de una sustancia, podría permitir que más principios activos permanezcan disponibles sin comprometer la seguridad para las personas, los animales o el medio ambiente.
En este contexto, se menciona la posibilidad de aplicar mecanismos previstos en la legislación europea que permitirían excepciones cuando exista una amenaza significativa para los cultivos y no haya alternativas eficaces disponibles. Sin embargo, estos instrumentos legales apenas se han utilizado hasta ahora.
La discusión refleja un debate más amplio dentro del sector agrícola europeo: cómo equilibrar la protección ambiental y la salud pública con la necesidad de mantener herramientas eficaces para la producción de alimentos.
Resultados económicos del negocio agrícola de Bayer
El contexto regulatorio también se refleja en el desempeño económico de la división agrícola de Bayer, conocida como Crop Science, que representa la mayor unidad de negocio del grupo.
Durante el último ejercicio, esta división registró ingresos de aproximadamente 21.620 millones de euros, lo que representa un incremento cercano al 1,1 % respecto al año anterior. No obstante, al considerar otros factores financieros, el resultado mostró una caída nominal cercana al 2,9 %, equivalente a unos 673 millones de euros.
El desempeño dentro de la división fue desigual. El negocio de semillas de maíz y rasgos genéticos asociados registró un crecimiento significativo, impulsado por el aumento de superficies cultivadas y acuerdos de licenciamiento en América del Norte. También se observaron incrementos en el segmento de semillas hortícolas, favorecidos por mayores volúmenes y precios.
Por el contrario, otras áreas mostraron debilidad. Las ventas de fungicidas e insecticidas disminuyeron, mientras que el negocio de semillas de soja también registró retrocesos.
Innovación agrícola y reorganización estratégica
Pese a los desafíos regulatorios y comerciales, la empresa mantiene una cartera de innovación centrada en el desarrollo de nuevos herbicidas, fungicidas y tecnologías de mejoramiento genético.
Entre las herramientas utilizadas en la investigación se incluyen cartografía genética, selección asistida por marcadores y algoritmos predictivos, tecnologías que permiten identificar rasgos deseables en las plantas y acelerar los programas de mejoramiento vegetal.
Además, la compañía continúa implementando un programa estratégico a cinco años orientado a mejorar la rentabilidad de su división agrícola. Este plan incluye simplificar el portafolio de productos, optimizar la estructura global de operaciones y abandonar algunas líneas de negocio consideradas menos rentables.
Entre las medidas previstas se encuentra la retirada de cerca de 200 productos fitosanitarios y la reestructuración de diversas áreas relacionadas con la producción de semillas y protección de cultivos.
Un desafío estructural para la agricultura europea
El debate sobre la disponibilidad de fitosanitarios refleja una tensión creciente entre los objetivos ambientales y las necesidades productivas del sector agrícola europeo. Mientras las políticas públicas buscan reducir el impacto ambiental de la agricultura, los productores advierten que la disminución de herramientas de control podría comprometer la estabilidad de los rendimientos y la competitividad del continente.
En este escenario, el futuro del sistema de aprobación de productos fitosanitarios en la Unión Europea será un factor clave para determinar cómo evolucionará la agricultura europea en los próximos años, especialmente frente a desafíos como el cambio climático, la aparición de nuevas plagas y la creciente demanda global de alimentos.
Referencias
Top Agrar. Bayer advierte sobre la caída en la disponibilidad de principios activos y productos fitosanitarios en Europa.
