La lucha entre la roya amarilla y el trigo vuelve a intensificarse en Europa


La pérdida de resistencia genética y la falta de rotación varietal elevan el riesgo para la cosecha de trigo 2026 en el Reino Unido


Redacción Mundo Agropecuario

La roya amarilla del trigo vuelve a situarse en el centro de la preocupación agrícola en Europa, particularmente en el Reino Unido, donde se espera que la campaña 2026 enfrente un escenario similar al brote registrado el año anterior. La advertencia surge de la constatación de que el patógeno responsable de esta enfermedad ha logrado superar el principal gen de resistencia presente en muchas de las variedades cultivadas, exponiendo una debilidad estructural en los sistemas productivos actuales.

El problema no se limita únicamente a la agresividad del hongo. Uno de los factores más críticos señalados es la ausencia de rotación y recambio varietal en los campos de trigo, una práctica que, lejos de ser un detalle técnico, se ha convertido en un riesgo directo para la estabilidad de los rendimientos. La reiteración de las mismas variedades, con perfiles genéticos similares, ha facilitado la adaptación del patógeno y su capacidad para romper las barreras de defensa del cultivo.

Este nuevo capítulo en la interacción entre trigo y roya amarilla refleja una carrera evolutiva constante, en la que la mejora genética y las decisiones agronómicas juegan un papel tan determinante como la biología del propio patógeno.

Roya amarilla: una amenaza persistente para el trigo

La roya amarilla es una de las enfermedades más relevantes del trigo en climas templados. Su impacto no radica solo en la reducción directa del rendimiento, sino también en la velocidad con la que puede propagarse bajo condiciones favorables. Cuando las variedades pierden eficacia genética frente al patógeno, la enfermedad puede avanzar con rapidez y afectar amplias superficies.

En el caso del Reino Unido, la situación se agrava por la homogeneidad varietal. El uso reiterado de materiales genéticamente similares ha generado un entorno propicio para que el hongo evolucione y se adapte, superando genes de resistencia que hasta hace poco ofrecían una protección confiable.

El brote registrado en la campaña previa funciona ahora como una señal de alerta. Las previsiones para 2026 indican que, sin cambios en el manejo varietal, el escenario podría repetirse, con consecuencias directas sobre la producción y los costos de control.

El quiebre del principal gen de resistencia

Uno de los aspectos más preocupantes señalados es que el agente causal de la roya amarilla ha logrado superar el principal gen de resistencia presente en muchas variedades de trigo. Este hecho marca un punto de inflexión, ya que pone en evidencia los límites de una estrategia basada en pocos genes dominantes.

La resistencia genética no es estática. Cuando se apoya de manera excesiva en un mismo gen, el patógeno encuentra un incentivo evolutivo para adaptarse. El resultado es una pérdida progresiva de eficacia, que se manifiesta en brotes cada vez más difíciles de contener.

La situación actual demuestra que la resistencia varietal, si no se acompaña de diversificación genética, puede transformarse en una falsa sensación de seguridad.

Falta de recambio varietal: un riesgo estructural

El artículo original subraya con claridad que la ausencia de cambio de variedades en los campos de trigo es peligrosa. Este problema no responde a un descuido puntual, sino a una tendencia productiva que prioriza materiales conocidos y estables, aun cuando su base genética se vuelve obsoleta frente a la evolución de las enfermedades.

La repetición de las mismas variedades año tras año reduce la diversidad genética a escala de paisaje, facilitando la propagación del patógeno. En este contexto, la roya amarilla encuentra un ambiente ideal para expandirse y consolidar nuevas cepas capaces de evadir las defensas del cultivo.

El riesgo no se limita a una sola campaña. La continuidad de esta práctica puede comprometer la sostenibilidad del sistema triguero a mediano plazo.

Expectativas para la cosecha de trigo 2026 en el Reino Unido

Las previsiones para la cosecha de trigo 2026 en el Reino Unido apuntan a una alta probabilidad de repetición del brote observado el año anterior. La combinación de variedades vulnerables y la capacidad adaptativa del patógeno conforman un escenario de elevada presión sanitaria.

Este contexto obliga a productores y técnicos a replantear estrategias. Aunque el artículo no introduce soluciones externas, sí deja en claro que la dependencia excesiva de una resistencia genética ya superada representa un punto crítico para el cultivo.

La situación británica funciona además como un caso testigo para otras regiones trigueras de Europa, donde prácticas similares podrían derivar en problemas equivalentes.

Una batalla evolutiva permanente

La relación entre el trigo y la roya amarilla es un ejemplo claro de co-evolución. Cada avance en el mejoramiento genético del cultivo genera, con el tiempo, una respuesta adaptativa del patógeno. Cuando esa respuesta encuentra un sistema productivo poco diverso, el desequilibrio se acentúa.

La experiencia reciente pone de relieve que la lucha contra enfermedades no puede depender únicamente de soluciones genéticas puntuales. La diversidad varietal y el recambio regular se perfilan como elementos clave para evitar que un solo patógeno domine el sistema.

Implicaciones más allá del Reino Unido

Aunque el foco actual está puesto en el Reino Unido, el mensaje es relevante para toda la agricultura triguera. La falta de diversidad genética y la confianza excesiva en un número reducido de variedades pueden convertir a la roya amarilla en una amenaza recurrente.

El caso europeo refuerza la idea de que la sanidad vegetal no es solo una cuestión de control químico o genética puntual, sino de estrategia agronómica integral, donde las decisiones de siembra tienen un impacto directo en la resiliencia del sistema productivo.

En definitiva, la lucha entre la roya amarilla y el trigo vuelve a intensificarse, recordando que la estabilidad de los rendimientos depende tanto de la innovación genética como de la capacidad del sector para adaptarse a un enemigo en constante evolución.


Referencias

AgroXXI. Se intensifica la lucha entre la roya amarilla y el trigo. https://www.agroxxi.ru/mirovye-agronovosti/razvorachivaetsja-borba-mezhdu-zheltoi-rzhavchinoi-i-pshenicei.html


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.


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