Un proyecto piloto exitoso muestra que la agricultura hortofrutícola puede mantener rendimiento y calidad con un uso mucho menor de químicos
Redacción Mundo Agropecuario
Durante décadas, el uso intensivo de pesticidas químicos ha sido uno de los pilares del modelo agrícola convencional en Europa, especialmente en la producción de frutas y hortalizas. Sin embargo, la creciente preocupación por la salud pública, la biodiversidad, la calidad del suelo y la contaminación del agua ha llevado a gobiernos, organizaciones civiles y actores del mercado a buscar alternativas viables. En este contexto, un proyecto piloto desarrollado en los Países Bajos ha logrado resultados que están captando la atención del sector agroalimentario europeo.
Hace aproximadamente un año, la organización ambiental Natuur & Milieu, en colaboración con la cadena de supermercados Lidl, tres explotaciones agrícolas y la consultora CLM Research and Consultancy, puso en marcha una iniciativa ambiciosa: reducir de forma significativa el uso de pesticidas sintéticos en la producción de frutas y verduras, sin afectar ni la calidad del producto ni el rendimiento agrícola. Los primeros resultados, ahora conocidos, han sido claramente positivos y abren un debate relevante para el futuro de la agricultura intensiva.
Reducción real de pesticidas sin caída de rendimientos
Uno de los principales temores del sector agrícola frente a la reducción de pesticidas es la posible pérdida de productividad o el deterioro visual de los productos, factores críticos en mercados altamente competitivos como el europeo. Sin embargo, el proyecto neerlandés ha demostrado que estos riesgos pueden ser gestionados con éxito.
Las explotaciones participantes lograron reducciones sustanciales en el uso de pesticidas químicos, en algunos casos muy por encima de los objetivos inicialmente planteados. Lo más relevante es que esta disminución no se tradujo en menores volúmenes de cosecha ni en una pérdida de estándares comerciales exigidos por los supermercados. Las frutas y hortalizas mantuvieron su apariencia, sabor y vida útil, aspectos clave para la aceptación del consumidor.
Este resultado refuerza la idea de que el uso elevado de pesticidas no siempre responde a una necesidad agronómica real, sino muchas veces a prácticas heredadas, protocolos rígidos o presiones del mercado que no han sido revisadas con base científica reciente.
Cambios en la estrategia agronómica y toma de decisiones
El éxito del proyecto no se debió a una única técnica aislada, sino a un cambio integral en la gestión de los cultivos. Los agricultores participantes adoptaron un enfoque más preciso y preventivo, basado en la observación continua del estado fitosanitario de las plantas y en la aplicación de tratamientos solo cuando eran estrictamente necesarios.
Entre las prácticas implementadas destacaron el manejo integrado de plagas, el uso más riguroso de umbrales de intervención, la selección de productos menos agresivos y una mejor planificación de los momentos de aplicación. También se reforzó el asesoramiento técnico independiente, lo que permitió reducir la dependencia de esquemas estándar de pulverización.
Este enfoque no solo disminuyó la carga química sobre los cultivos, sino que también mejoró la eficiencia económica, al reducir costes asociados a insumos fitosanitarios y aplicaciones innecesarias.
El papel clave de la distribución y el mercado
Un aspecto central del proyecto fue la participación activa de Lidl, una de las principales cadenas de supermercados de Europa. Su implicación fue decisiva para garantizar que los agricultores no asumieran solos el riesgo de cambiar sus prácticas productivas.
Desde el punto de vista comercial, Lidl aceptó productos cultivados con menores niveles de pesticidas sin penalizar a los productores, siempre que se mantuvieran los estándares de calidad. Este respaldo envía una señal clara al mercado: la distribución minorista puede desempeñar un papel clave en la transición hacia una agricultura más sostenible, alineando criterios ambientales con viabilidad económica.
Además, la experiencia demuestra que los consumidores no necesariamente rechazan productos con un enfoque más ecológico si la información es clara y la calidad está garantizada.
Implicaciones para la política agrícola europea
Los resultados del proyecto llegan en un momento especialmente sensible para la política agrícola de la Unión Europea, que ha planteado objetivos ambiciosos de reducción de pesticidas en el marco del Pacto Verde y la estrategia “De la granja a la mesa”. Las resistencias del sector productivo han sido fuertes, argumentando riesgos para la competitividad y la seguridad alimentaria.
La experiencia de los Países Bajos aporta evidencia práctica de que una reducción significativa de pesticidas es posible sin poner en peligro la producción, siempre que se combine conocimiento técnico, apoyo del mercado y flexibilidad normativa. Esto podría servir como modelo replicable en otros países europeos con agricultura intensiva.
Un cambio cultural en la agricultura moderna
Más allá de los datos técnicos, el proyecto pone de relieve la necesidad de un cambio cultural en la forma de producir alimentos. Reducir pesticidas no implica abandonar la tecnología ni regresar a modelos de baja productividad, sino aplicar la innovación de manera más inteligente y responsable.
Para los agricultores, supone recuperar un mayor control sobre las decisiones agronómicas y reducir la dependencia de soluciones químicas automáticas. Para la sociedad, significa avanzar hacia sistemas alimentarios más seguros, resilientes y respetuosos con el entorno.
El proyecto piloto neerlandés no resuelve todos los desafíos del sector, pero demuestra que el equilibrio entre producción agrícola, protección ambiental y exigencias del mercado no solo es deseable, sino técnicamente viable.
Referencias
https://www.agroxxi.ru/mirovye-agronovosti/pilotnyi-proekt-po-znachitelnomu-sokrascheniyu-pesticidov-na-fruktah-i-ovoschah-v-niderlandah-uspeshen.html
Natuur & Milieu
CLM Research and Consultancy
Lidl Países Bajos
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
