Investigaciones del INTA Rafaela (Argentina) demuestran que el monitoreo continuo mejora la detección temprana del estrés por calor
Redacción Mundo Agropecuario
El estrés térmico es uno de los principales factores que afectan la producción lechera, el bienestar animal y la eficiencia de los sistemas tamberos. En este contexto, investigaciones realizadas por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, a través de su equipo de trabajo en INTA Rafaela, evidencian que la incorporación de tecnologías de precisión permite anticiparse a la aparición del estrés térmico en vacas lecheras mediante el monitoreo continuo de indicadores fisiológicos y conductuales.
El estudio demuestra que el uso de sensores posibilita detectar cambios tempranos en variables clave como la rumia, el consumo de alimento, la actividad y la posición corporal, antes de que los signos clínicos del estrés por calor sean visibles, lo que abre nuevas oportunidades para una gestión más eficiente y preventiva en los sistemas productivos.
El estrés térmico como desafío en la lechería
El estrés térmico se produce cuando los animales no logran disipar el exceso de calor corporal, situación que afecta de manera directa su comportamiento, su fisiología y su desempeño productivo. En vacas lecheras, este fenómeno puede provocar disminuciones en el consumo de alimento, alteraciones en la rumia y cambios en los patrones de descanso y actividad.
Las investigaciones del INTA parten de la necesidad de contar con herramientas objetivas y continuas que permitan identificar estas alteraciones de forma temprana, ya que los métodos tradicionales de observación suelen detectar el problema cuando el impacto sobre la producción y el bienestar animal ya es significativo.
Monitoreo continuo mediante sensores de precisión
El eje central del trabajo desarrollado en INTA Rafaela es la utilización de sensores de precisión capaces de registrar, de manera constante, distintos indicadores asociados al comportamiento y a la fisiología de las vacas lecheras. Estos dispositivos permiten recopilar información en tiempo real sobre variables que se modifican ante situaciones de estrés térmico.
Entre los indicadores monitoreados se encuentran la rumia, el consumo de alimento, la actividad diaria y la posición corporal. Según el estudio, los cambios en estos parámetros constituyen señales tempranas que anticipan la aparición del estrés por calor, incluso antes de que se manifiesten signos evidentes a simple vista.
Indicadores conductuales como señales tempranas
Uno de los aportes destacados de la investigación es la validación de los indicadores conductuales como herramientas confiables para la detección temprana del estrés térmico. La disminución de la rumia, las modificaciones en el patrón de actividad y los cambios en la postura de los animales son respuestas que pueden medirse con precisión mediante sensores.
El análisis continuo de estos datos permite identificar desviaciones respecto de los valores normales de cada animal, lo que resulta clave para adoptar medidas correctivas de manera oportuna. Este enfoque individualizado mejora la capacidad de respuesta frente a situaciones de calor extremo.
Ventajas del enfoque de precisión en la lechería
El uso de tecnologías de precisión ofrece una ventaja fundamental: la posibilidad de anticipación. Detectar el estrés térmico en etapas tempranas permite implementar estrategias de manejo antes de que se produzcan pérdidas productivas o deterioro del bienestar animal.
Las investigaciones del INTA muestran que este enfoque supera las limitaciones de los sistemas basados exclusivamente en observación visual, ya que los sensores funcionan de forma continua y objetiva, independientemente de las condiciones del entorno o de la disponibilidad de personal.
Aplicaciones prácticas para el manejo del rodeo
Si bien el estudio se centra en la detección temprana del estrés térmico, los resultados tienen implicancias directas para el manejo del rodeo lechero. Contar con información precisa y en tiempo real sobre el estado de los animales permite tomar decisiones más ajustadas, como modificar rutinas de manejo o ajustar condiciones ambientales.
La investigación resalta que el monitoreo de indicadores fisiológicos y conductuales no solo contribuye a mejorar la producción, sino que también fortalece el enfoque de bienestar animal, al permitir intervenciones preventivas en lugar de reactivas.
Investigación aplicada al servicio de la producción lechera
El trabajo desarrollado por el equipo de INTA Rafaela se enmarca en una línea de investigación aplicada, orientada a resolver problemáticas concretas de los sistemas productivos lecheros. La validación del uso de sensores para detectar estrés térmico responde a una demanda creciente del sector por herramientas que mejoren la eficiencia y la sostenibilidad.
Los investigadores destacan que estas tecnologías no reemplazan el conocimiento del productor, sino que lo complementan, aportando información objetiva que facilita la toma de decisiones en contextos de alta variabilidad ambiental.
Un paso hacia sistemas más eficientes y resilientes
Las conclusiones del estudio refuerzan la idea de que la lechería de precisión permite avanzar hacia sistemas productivos más eficientes y resilientes frente a condiciones climáticas adversas. La posibilidad de anticipar el estrés térmico mediante el monitoreo continuo representa un avance significativo para la gestión moderna de los tambos.
El trabajo del INTA demuestra que la incorporación de tecnología, basada en evidencia científica, puede traducirse en mejoras concretas tanto en la productividad como en el bienestar de los animales, consolidando un enfoque preventivo en la producción lechera.
Referencias

Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
