Investigadores en Australia desarrollan un sistema para reportar el desempeño ambiental de las explotaciones y avanzar hacia futuras calificaciones de sostenibilidad
Redacción Mundo Agropecuario
Un giro en la forma de evaluar el desempeño ambiental de las fincas
En Australia, la evaluación del impacto ambiental de las explotaciones agropecuarias está incorporando un enfoque contable que busca traducir en métricas claras el estado del capital natural de las fincas. Investigadores de la La Trobe University desarrollaron un método que propone medir y reportar de manera estructurada el desempeño ambiental de los sistemas productivos. La iniciativa responde a una demanda creciente por herramientas que permitan comprender, de forma comparable, cómo las prácticas agrícolas afectan recursos como suelos, agua, biodiversidad y otros componentes del entorno productivo.
La propuesta introduce un lenguaje contable aplicado al ambiente, con el objetivo de que los productores puedan registrar de manera sistemática la condición de los activos naturales presentes en sus predios. En Australia, donde la producción agropecuaria convive con ecosistemas frágiles y con fuertes exigencias de sostenibilidad, este tipo de instrumentos adquiere relevancia para orientar decisiones de manejo y para comunicar resultados ambientales de forma transparente.
Capital natural como activo productivo
El concepto de capital natural se refiere al conjunto de recursos y funciones ecológicas que sostienen la productividad de una finca. En el enfoque desarrollado en Australia, estos componentes dejan de ser considerados únicamente como un contexto pasivo y pasan a tratarse como activos que pueden evaluarse, registrarse y seguirse en el tiempo. La metodología plantea que, al igual que ocurre con los activos financieros o productivos, el estado del capital natural puede ser medido con indicadores consistentes que reflejen mejoras, deterioros o estabilidad.
Esta perspectiva busca integrar la dimensión ambiental dentro de los sistemas de contabilidad agrícola, permitiendo que productores y gestores tengan una visión más completa del desempeño de sus explotaciones. En lugar de limitar la evaluación a variables económicas, el método propone incorporar registros que reflejen la condición ambiental de la finca, con énfasis en la capacidad del sistema para sostener su productividad a largo plazo.
Un método para medir y reportar desempeño ambiental
El esquema desarrollado por la La Trobe University en Australia introduce un marco para medir y reportar el desempeño ambiental de las fincas de manera estandarizada. La propuesta se orienta a generar información que sea comparable entre explotaciones y a lo largo del tiempo, lo que permite observar tendencias en la gestión del capital natural. La sistematización de estos datos crea una base para evaluar cómo las decisiones de manejo impactan en los recursos naturales que sostienen la producción.
Al estructurar la información ambiental bajo criterios contables, el método busca facilitar su integración en los procesos de planificación y evaluación de las explotaciones. Este enfoque contribuye a que la dimensión ambiental deje de ser un elemento abstracto y pase a formar parte de los reportes regulares de desempeño de la finca, con un lenguaje que resulta familiar para la gestión empresarial.
Hacia futuras calificaciones de sostenibilidad en alimentos y fibras
Uno de los alcances más relevantes del desarrollo en Australia es su potencial para habilitar, a futuro, calificaciones de sostenibilidad en productos alimentarios y de fibra destinados al consumo. Al contar con métricas estandarizadas sobre el desempeño ambiental de las fincas, se abre la posibilidad de trasladar esa información a esquemas de evaluación que puedan ser comprendidos por distintos actores de la cadena agroalimentaria.
La idea de calificaciones de sostenibilidad apunta a ofrecer señales claras sobre cómo se producen los alimentos y las materias primas, permitiendo diferenciar prácticas en función de su impacto ambiental. En este marco, el método contable del capital natural podría sentar las bases para sistemas de rotulado o evaluación comparativa que reflejen el desempeño ambiental de los sistemas productivos, siempre que existan consensos sobre los indicadores y los criterios de reporte.
Implicancias para productores y cadenas agroalimentarias
Para los productores en Australia, la adopción de un sistema de contabilidad del capital natural implica incorporar una nueva capa de información en la gestión de sus fincas. Este tipo de herramientas puede facilitar la identificación de áreas donde las prácticas productivas están fortaleciendo o debilitando los recursos naturales del predio. Al mismo tiempo, ofrece un marco para demostrar, con datos estructurados, los avances en materia de sostenibilidad ambiental.
En las cadenas agroalimentarias, la disponibilidad de información estandarizada sobre desempeño ambiental puede contribuir a una mayor transparencia. Los distintos eslabones, desde la producción primaria hasta la comercialización de alimentos y fibras, pueden apoyarse en métricas comunes para dialogar sobre sostenibilidad con criterios comparables. En Australia, donde la trazabilidad y la calidad de los procesos productivos forman parte de la competitividad del sector, este tipo de instrumentos puede reforzar la coherencia entre producción, gestión ambiental y comunicación hacia los mercados.
Medición ambiental y toma de decisiones
El enfoque propuesto por los investigadores australianos subraya la importancia de medir para poder gestionar. Al transformar el desempeño ambiental en información estructurada, se facilita la incorporación de la variable ambiental en la toma de decisiones cotidianas de la finca. La contabilidad del capital natural permite observar cómo evolucionan los recursos del predio en relación con las prácticas implementadas, ofreciendo un soporte técnico para ajustes en el manejo productivo.
En Australia, este tipo de herramientas también puede contribuir a alinear los objetivos productivos con metas de sostenibilidad, al proporcionar un marco que integra ambas dimensiones en un mismo sistema de registro. La disponibilidad de datos comparables abre la posibilidad de evaluar resultados a lo largo del tiempo y de identificar prácticas que favorecen una gestión más equilibrada de los recursos naturales.
Un puente entre producción y sostenibilidad
El desarrollo de un método contable para el capital natural en fincas agrícolas en Australia representa un paso hacia la integración operativa de la sostenibilidad en la gestión productiva. Al proponer un lenguaje común para medir y reportar el desempeño ambiental, la iniciativa crea un puente entre las necesidades de producción y la conservación de los recursos que la hacen posible. Este enfoque no redefine por sí solo los sistemas productivos, pero aporta una herramienta concreta para visibilizar el valor del ambiente dentro de la lógica de gestión de las explotaciones y para sentar bases técnicas que, en el futuro, podrían traducirse en calificaciones de sostenibilidad en alimentos y fibras.
Referencias
- Phys.org. Farm accounting method to value natural capital.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
