Investigadores de biociencias de Kent, en estrecha colaboración con RentACherryTree (una pequeña empresa agrícola de East Sussex), han desarrollado una forma innovadora de convertir las cerezas desechadas en un valioso ingrediente alimentario beneficioso para la salud.
por Olivia Miller, Universidad de Kent
Las cerezas son naturalmente ricas en antocianinas y quercetina, pigmentos conocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
El estudio, publicado recientemente en la revista Antioxidants , muestra que al reciclar cerezas dañadas o descoloridas destinadas a los vertederos para convertirlas en un polvo natural rico en antocianinas, los productores de alimentos pueden reducir los desechos agrícolas y crear productos asequibles y nutritivos.
Se descubrió que el polvo protege contra los efectos nocivos relacionados con enfermedades relacionadas con la edad, como la enfermedad de Alzheimer, en modelos de laboratorio, lo que subraya su potencial como ingrediente alimentario funcional.
Los investigadores analizaron la retención de antocianina en el jugo, la pulpa y el orujo de cereza para llegar a sus conclusiones. Cabe destacar que se observó una mayor actividad biológica en el desarrollo del polvo de pulpa que en el jugo solo, lo que sugiere que el consumo de polvo de cereza rico en antocianina podría aportar más beneficios para la salud que los extractos o suplementos.
Kent es conocido por ser la mayor región productora de cerezas del Reino Unido. Este proyecto colaborativo entre productores e investigadores destaca cómo la experiencia académica y el conocimiento agrícola local pueden aunarse para abordar los desafíos apremiantes de la agricultura. Al transformar productos que de otro modo se desecharían, la iniciativa promueve la sostenibilidad, fortalece los sistemas alimentarios locales y abre nuevas oportunidades para opciones alimentarias más saludables y económicas para las comunidades.
La Dra. Marina Ezcurra, investigadora principal del proyecto, con sede en la Facultad de Ciencias Naturales de Kent, afirmó: «Trabajar con los agricultores locales ha sido clave para este éxito. Juntos estamos demostrando que los subproductos agrícolas no tienen por qué desperdiciarse; pueden formar parte de la solución para producir alimentos saludables, sostenibles y accesibles».
Nuestra innovación recién descubierta es un enfoque científico que podría adoptarse a gran escala en Kent y otras regiones agrícolas, y esperamos realizar más investigaciones para impulsarlo.
La Dra. Sarah Blackburn, primera autora del estudio y técnica superior en Kent, añadió: «Lo que hace que este trabajo sea tan emocionante es que combinamos enfoques analíticos detallados con mediciones de salud en modelos de laboratorio económicos que brindan información sobre la salud humana. Esto nos permite demostrar el potencial del desperdicio de alimentos para beneficiar tanto a las personas como al medio ambiente».
Más información: Sarah A. Blackburn et al., El reciclaje de cerezas desechadas produce un polvo rico en antocianinas que protege contra la toxicidad del amiloide-β en C. elegans, Antioxidantes (2025). DOI: 10.3390/antiox14080995
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
