Los especialistas explican cómo prevenir, identificar y tratar los trastornos digestivos en conejos domésticos y de cría, y qué elementos deben tener los criadores en su botiquín básico
Redacción Mundo Agropecuario
Para los conejos, la diarrea no es una simple molestia digestiva. Es una condición que puede poner en riesgo su vida en pocas horas. Su sistema digestivo es extremadamente sensible, y cualquier alteración en la flora intestinal o en la calidad del alimento puede desencadenar deshidratación rápida, intoxicación y colapso orgánico.
Un artículo reciente de expertos en sanidad animal destaca la importancia de la prevención y el tratamiento temprano de este problema, especialmente para los criadores domésticos que muchas veces desconocen la gravedad de los síntomas iniciales. Además, ofrece una guía práctica para conformar una “farmacia del criador”, es decir, un conjunto de medicamentos y materiales básicos que permiten actuar de inmediato antes de acudir al veterinario.
Un sistema digestivo delicado y altamente especializado
El aparato digestivo del conejo está diseñado para procesar grandes volúmenes de fibra vegetal, pero depende del equilibrio de su microbiota intestinal para funcionar correctamente. Cualquier cambio brusco en la dieta, la introducción de alimentos frescos en exceso o la falta de agua limpia pueden desequilibrar el tránsito intestinal, provocando fermentación, gases y diarrea.
La diarrea en conejos puede tener causas múltiples: infecciones bacterianas (E. coli, Clostridium, Salmonella), infestaciones parasitarias (como coccidiosis), intoxicaciones alimentarias, estrés térmico o incluso el uso indebido de antibióticos. En animales jóvenes, el cuadro puede ser especialmente grave, ya que la pérdida de líquidos y electrolitos ocurre de forma acelerada.
Los especialistas advierten que, ante los primeros signos —heces blandas o líquidas, olor agrio, abdomen hinchado, apatía o pelaje húmedo en la zona anal—, el criador debe actuar sin demora para evitar la deshidratación y la intoxicación sistémica.
Primeros pasos ante un cuadro de diarrea
El primer objetivo es rehidratar al animal y estabilizar su sistema digestivo. Se recomienda suspender cualquier alimento verde o concentrado y ofrecer solo heno seco y agua limpia. El uso de soluciones rehidratantes orales (similares a las usadas en humanos) ayuda a reponer los electrolitos perdidos.
En casos leves, puede bastar con esta medida y con la administración de adsorbentes intestinales, como el carbón activado o el smecta veterinario, que absorben toxinas y estabilizan el contenido intestinal.
Si el cuadro se agrava o persiste más de 24 horas, es fundamental consultar a un veterinario especializado en lagomorfos, quien podrá determinar si la causa es infecciosa o parasitaria y prescribir el tratamiento adecuado.
Los criadores experimentados recomiendan aislar al animal enfermo del resto de la colonia para evitar contagios, mantener una temperatura estable y limpiar con desinfectantes suaves las jaulas y bebederos.
Causas comunes y prevención
La alimentación inadecuada es la causa más frecuente de los trastornos intestinales en conejos domésticos. El exceso de vegetales frescos, frutas o piensos ricos en carbohidratos puede alterar gravemente el equilibrio intestinal.
El heno de buena calidad debe constituir al menos el 70 % de la dieta diaria, complementado con pequeñas porciones de verduras frescas y pellets equilibrados. Además, los cambios de alimento deben realizarse de manera progresiva durante varios días, permitiendo que la flora intestinal se adapte.
La higiene también es esencial: los bebederos y comederos deben limpiarse a diario, y el agua debe ser fresca y libre de contaminación. En entornos de cría, la acumulación de heces o la humedad excesiva favorecen la proliferación de bacterias y hongos.
Finalmente, el estrés térmico o emocional (ruidos, cambios bruscos de temperatura, manipulación excesiva) puede afectar la motilidad intestinal, por lo que se aconseja mantener un ambiente tranquilo y ventilado.
La botiquín básica para el criador
Los expertos recomiendan que todo criador, incluso de pequeña escala, mantenga una botiquín veterinario doméstico para actuar con rapidez ante emergencias digestivas.
Los elementos básicos incluyen:
- Solución rehidratante oral (puede ser comercial o preparada con agua, azúcar y sal).
- Carbón activado o preparados absorbentes (como enterosorbentes veterinarios).
- Probióticos para conejos, que ayudan a restablecer la flora intestinal tras un episodio de diarrea o un tratamiento antibiótico.
- Antiespumantes (como simeticona) en caso de hinchazón abdominal por gases.
- Desinfectante suave (por ejemplo, clorhexidina diluida) para la limpieza del área perianal y del entorno.
- Termómetro veterinario, para monitorear signos de fiebre o hipotermia.
- Guantes desechables, jeringas orales y gasas estériles para administrar líquidos y mantener la higiene.
Este botiquín no reemplaza la atención profesional, pero permite ganar tiempo crítico mientras se busca asistencia veterinaria.
El papel del veterinario y el seguimiento posterior
Aunque muchos criadores recurren a tratamientos caseros, los veterinarios subrayan la importancia de identificar la causa subyacente del problema. En casos de coccidiosis o infecciones bacterianas, el uso de medicamentos específicos (como antibióticos o antiparasitarios) puede ser indispensable y debe hacerse bajo supervisión médica.
Una vez superado el cuadro, es recomendable ofrecer probióticos y dieta ligera durante varios días para ayudar a la recuperación intestinal. También es útil llevar un registro de los alimentos o cambios recientes que pudieron causar el problema, para evitar su repetición.
En criaderos, los brotes repetidos pueden indicar fallos estructurales en la higiene, la ventilación o la calidad del forraje, por lo que conviene realizar una revisión completa de las instalaciones.
Educación y prevención, las mejores herramientas
La experiencia demuestra que la mayoría de los casos graves de diarrea en conejos pueden evitarse con una alimentación adecuada, higiene constante y observación diaria de los animales. Aprender a reconocer los signos tempranos de enfermedad y actuar con rapidez puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de un ejemplar.
El conocimiento básico en salud animal, junto con una botiquín bien equipado, convierte al criador en el primer guardián del bienestar de sus conejos.
En palabras de los expertos, “prevenir una diarrea en conejos es mucho más fácil que tratarla, y un minuto de atención diaria puede ahorrar muchas pérdidas”.
Referencias
- AgroXXI. “Понос у кролика и чем лечить: собираем полную домашнюю аптечку для ушастиков.” Noviembre de 2025. Disponible en: https://www.agroxxi.ru/zhivotnovodstvo/stati/ponos-u-krolika-i-chem-lechit-sobiraem-polnuyu-domashnyuyu-aptechku-dlja-ushastikov.html
- FAO. “Salud digestiva y manejo sanitario en conejos domésticos.” Informe técnico, 2024.
- Asociación Veterinaria Europea de Pequeños Mamíferos (EAVS). “Prevención y manejo de enteropatías en lagomorfos.” Guía clínica, 2025.
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
