Un estudio en la región de Zagros, en el oeste de Irán, analiza qué factores influyen en el apoyo de los agricultores a modelos de gobernanza forestal inclusivos y sostenibles
Redacción Mundo Agropecuario
La convivencia entre agricultura y bosques es uno de los grandes desafíos de los paisajes rurales en regiones semiáridas y montañosas. En el oeste de Irán, en la extensa región de Zagros, esta interacción es particularmente delicada: los sistemas agrícolas dependen de los recursos forestales, pero al mismo tiempo ejercen presión sobre ellos. Un nuevo estudio científico publicado en Scientific Reports aborda esta tensión desde una perspectiva social y conductual, poniendo el foco en un elemento clave: el papel de los agricultores en la gobernanza forestal participativa.
La investigación parte de una premisa clara: la gestión forestal sostenible en paisajes agroecológicos no puede basarse únicamente en normas técnicas o decisiones centralizadas. Para ser efectiva y duradera, requiere políticas innovadoras y socialmente inclusivas, capaces de integrar a quienes viven y producen en la interfaz entre el bosque y la agricultura.
El contexto de la región de Zagros, en Irán occidental
La región de Zagros se extiende por amplias zonas del oeste de Irán y alberga importantes ecosistemas forestales que cumplen funciones ecológicas esenciales. Al mismo tiempo, estos bosques están estrechamente vinculados a las actividades agrícolas y ganaderas de las comunidades locales, que dependen de ellos para leña, forraje y otros recursos.
Este vínculo histórico ha generado un escenario complejo: por un lado, los agricultores necesitan el bosque para sostener sus medios de vida; por otro, la presión continuada puede comprometer la sostenibilidad a largo plazo de los ecosistemas forestales. En este contexto, los modelos de gobernanza participativa emergen como una alternativa a los enfoques tradicionales de gestión.
Qué investiga el estudio y por qué es relevante
El trabajo analiza los factores conductuales y perceptivos que influyen en el apoyo de los agricultores a la gobernanza forestal participativa en la interfaz bosque–agricultura de Zagros. En lugar de centrarse solo en aspectos biofísicos, la investigación examina cómo las percepciones, actitudes y motivaciones de los productores condicionan su disposición a participar en esquemas de gestión compartida.
Este enfoque resulta especialmente relevante porque muchas políticas forestales fracasan no por falta de base científica, sino por escasa aceptación social. Comprender qué impulsa o frena el respaldo de los agricultores permite diseñar políticas más ajustadas a la realidad local.
La gobernanza participativa como alternativa al control centralizado
El estudio pone en evidencia que los modelos de gobernanza forestal participativa pueden desempeñar un papel decisivo en la sostenibilidad de los paisajes agroecológicos. Estos modelos se basan en la colaboración entre instituciones públicas, comunidades locales y agricultores, reconociendo que la gestión eficaz de los recursos naturales requiere corresponsabilidad.
En el caso de Zagros, la investigación muestra que el apoyo de los agricultores no es automático, sino que depende de una combinación de factores sociales, económicos y perceptivos. La simple imposición de reglas externas no garantiza la conservación del bosque si no existe un compromiso real por parte de quienes interactúan diariamente con él.
Factores que influyen en el apoyo de los agricultores
Uno de los aportes centrales del estudio es la identificación de los impulsores del apoyo a la gobernanza participativa. Entre ellos destacan las percepciones sobre los beneficios de la gestión sostenible, la confianza en las instituciones y la sensación de inclusión en los procesos de toma de decisiones.
Los agricultores que perciben que la gestión participativa puede mejorar la sostenibilidad de los recursos sin comprometer sus medios de vida muestran una mayor disposición a respaldarla. En cambio, cuando las políticas se perciben como restrictivas o desconectadas de la realidad productiva, el apoyo disminuye.
La importancia de la percepción y el comportamiento
El estudio subraya que la percepción juega un papel tan importante como las condiciones objetivas. No basta con que una política sea técnicamente sólida; debe ser entendida y valorada por los agricultores. Las actitudes hacia el bosque, la experiencia previa con programas de gestión y la percepción de justicia en la distribución de beneficios influyen directamente en el comportamiento.
Este hallazgo refuerza la idea de que la sostenibilidad no es solo un problema ambiental, sino también social y cultural. Las políticas que ignoran esta dimensión corren el riesgo de generar resistencia o cumplimiento superficial.
Agricultura y bosque: una relación inseparable
En Zagros, como en muchas regiones del mundo, la frontera entre agricultura y bosque es difusa. Los sistemas productivos se desarrollan en estrecha proximidad a los ecosistemas forestales, lo que hace imprescindible un enfoque integrado. El estudio destaca que la interfaz forestal–agrícola debe ser el eje central de las estrategias de gestión.
La gobernanza participativa permite abordar esta interfaz de manera más flexible, reconociendo la interdependencia entre producción agrícola y conservación forestal. En este sentido, los agricultores dejan de ser vistos únicamente como usuarios del recurso para convertirse en actores clave de la gestión sostenible.
Políticas inclusivas para paisajes agroecológicos
Uno de los mensajes más claros del trabajo es la necesidad de políticas inclusivas. La investigación muestra que los agricultores apoyan más activamente los esquemas participativos cuando sienten que sus conocimientos, necesidades y preocupaciones son tenidos en cuenta.
Esto implica diseñar políticas que no solo regulen el uso del bosque, sino que también integren los medios de vida rurales, ofreciendo alternativas viables y reconociendo el papel histórico de las comunidades locales en el manejo del territorio.
Lecciones para la gestión forestal en regiones similares
Aunque el estudio se centra en el oeste de Irán, sus conclusiones tienen un alcance más amplio. Muchas regiones agroecológicas del mundo enfrentan desafíos similares, donde la conservación de los bosques debe coexistir con la producción agrícola.
La investigación aporta evidencia de que la participación social es un componente esencial de la sostenibilidad, especialmente en contextos donde los recursos naturales están estrechamente ligados a la subsistencia rural.
El desafío de alinear conservación y desarrollo rural
El caso de Zagros ilustra un desafío global: cómo alinear los objetivos de conservación forestal con el desarrollo rural. El estudio sugiere que este equilibrio solo es posible cuando las políticas reconocen la complejidad social del territorio y promueven mecanismos de gobernanza compartida.
La gestión forestal participativa no elimina los conflictos de uso, pero ofrece un marco para abordarlos de manera más equitativa y adaptada al contexto local.
Un enfoque centrado en las personas
En última instancia, el trabajo refuerza una idea clave para el futuro de la gestión de los recursos naturales: las personas importan tanto como los ecosistemas. Comprender los factores que influyen en el comportamiento y las percepciones de los agricultores es fundamental para diseñar políticas eficaces.
En la región de Zagros, este enfoque abre una vía prometedora para fortalecer la sostenibilidad de los paisajes agroecológicos, integrando agricultura, bosque y comunidad en un mismo modelo de gobernanza.
Referencias
Scientific Reports. Estudio sobre gestión forestal sostenible, gobernanza participativa y apoyo de agricultores en la región de Zagros, oeste de Irán.
Estudio: https://www.nature.com/articles/s41598-026-35995-4
Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.
