Los árboles frutales entran al mercado de carbono y abren una nueva oportunidad para los agricultores

Una iniciativa en Kenia permite medir el carbono almacenado en frutales y acceder a beneficios económicos por su contribución climática


Redacción Mundo Agropecuario

Durante años, el mercado de carbono ha estado dominado por grandes proyectos forestales y por iniciativas industriales de reducción de emisiones. Sin embargo, una experiencia desarrollada en Kenia está cambiando esa lógica y ampliando el alcance del sistema hacia la agricultura familiar y los pequeños productores. Tal como informa IPS Noticias desde Nairobi, los agricultores ahora pueden medir de forma precisa el carbono almacenado en sus árboles frutales y, a partir de ello, beneficiarse económicamente del comercio de carbono, reconociendo así su aporte directo a la lucha contra el cambio climático.

El eje de esta transformación es una fórmula científica diseñada para calcular la cantidad de carbono que almacenan los árboles frutales a lo largo de su crecimiento. Gracias a este método, cultivos tradicionalmente asociados solo a la producción de alimentos comienzan a ser valorados también como sumideros de carbono, integrando producción agrícola y acción climática en un mismo sistema.

Agricultura y cambio climático: un nuevo enfoque

La agricultura suele ser mencionada en el debate climático principalmente como una fuente de emisiones. Sin embargo, el trabajo presentado por IPS muestra una realidad más compleja. Los árboles frutales, al igual que otras especies leñosas, capturan dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacenan en su biomasa durante años. Hasta ahora, este aporte había quedado fuera de la mayoría de los esquemas de compensación de carbono.

La iniciativa desarrollada en Kenia parte de una premisa clara: si los agricultores pueden cuantificar científicamente el carbono que almacenan sus árboles, entonces ese servicio ambiental puede ser reconocido y remunerado. De este modo, la agricultura deja de ser vista únicamente como parte del problema y pasa a formar parte de la solución climática.

La fórmula que hace visible el carbono de los frutales

El elemento central del proyecto es una fórmula de cálculo que permite estimar la cantidad de carbono almacenado en árboles frutales individuales. Este método toma en cuenta variables como el tamaño del árbol y su crecimiento, ofreciendo una estimación estandarizada y verificable.

Según explica IPS Noticias, esta herramienta permite a los agricultores conocer con precisión su contribución climática, algo que hasta ahora solo estaba al alcance de grandes proyectos forestales con altos costos técnicos. Al simplificar el cálculo sin perder rigor científico, la fórmula abre la puerta a una participación mucho más amplia en los esquemas de comercio de carbono.

Kenia como laboratorio de innovación climática

El caso de Kenia resulta especialmente relevante porque el país cuenta con una amplia base de pequeños agricultores que combinan producción de alimentos con árboles frutales en sus parcelas. Estos sistemas, comunes en muchas regiones de África, no solo generan ingresos y alimentos, sino que también aportan beneficios ambientales que rara vez son reconocidos.

La experiencia descrita por IPS muestra cómo una iniciativa local puede convertirse en un modelo replicable para otros países con características similares. Al adaptar las herramientas de medición de carbono a la realidad de los agricultores, se reduce la brecha entre las políticas climáticas globales y las prácticas productivas locales.

Beneficios económicos para los productores

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su impacto potencial en los ingresos rurales. Al poder demostrar cuánto carbono almacenan sus árboles frutales, los agricultores pueden acceder a mecanismos de compensación económica vinculados al mercado de carbono.

Esto representa una fuente adicional de ingresos, complementaria a la venta de fruta, y puede mejorar la resiliencia económica de los hogares rurales. En contextos donde los márgenes agrícolas son ajustados y los efectos del cambio climático se hacen sentir con fuerza, este ingreso adicional puede marcar una diferencia significativa.

Incentivos para conservar y plantar árboles

El reconocimiento económico del carbono almacenado genera también un incentivo directo para la conservación de los árboles existentes y para la plantación de nuevos frutales. De acuerdo con la información de IPS, los agricultores empiezan a ver sus árboles no solo como activos productivos, sino también como activos climáticos.

Este cambio de percepción puede tener efectos positivos a largo plazo, promoviendo sistemas agrícolas más diversificados y sostenibles, donde la producción de alimentos y la protección del clima avanzan de la mano.

Un puente entre ciencia y campo

El desarrollo de la fórmula de cálculo refleja un esfuerzo por traducir el conocimiento científico en herramientas prácticas para el campo. En lugar de modelos complejos y costosos, la iniciativa apuesta por métodos accesibles, que puedan ser utilizados por agricultores sin necesidad de infraestructuras sofisticadas.

Este enfoque refuerza la idea de que la innovación climática no depende únicamente de grandes tecnologías, sino también de soluciones adaptadas a las realidades locales, capaces de empoderar a quienes trabajan directamente la tierra.

Limitaciones y desafíos del modelo

Aunque el potencial es alto, el artículo de IPS también deja entrever que el camino no está exento de desafíos. La integración de los pequeños agricultores en el mercado de carbono requiere marcos institucionales claros, mecanismos de verificación confiables y acceso efectivo a los mercados donde se comercializan los créditos de carbono.

Además, es fundamental garantizar que los beneficios económicos lleguen realmente a los productores y no se diluyan en intermediaciones excesivas. La experiencia en Kenia representa un primer paso, pero su consolidación dependerá de cómo se estructuren estos mecanismos en el tiempo.

Un cambio de narrativa para la agricultura

Más allá de los aspectos técnicos y económicos, la iniciativa supone un cambio de narrativa. Reconocer a los agricultores como actores activos en la mitigación del cambio climático contribuye a revalorizar su rol social y ambiental.

Tal como señala IPS Noticias, medir y monetizar el carbono de los árboles frutales permite visibilizar una contribución que siempre ha estado presente, pero que rara vez era tenida en cuenta en las políticas climáticas globales.

Posibilidades de expansión a otras regiones

Si bien el proyecto se desarrolla en Kenia, su lógica es aplicable a muchas otras regiones del mundo donde los sistemas agroforestales forman parte del paisaje agrícola. América Latina, Asia y otras zonas de África cuentan con millones de hectáreas de cultivos frutales que podrían integrarse a esquemas similares.

La clave estará en adaptar las herramientas de medición a las especies y condiciones locales, manteniendo el equilibrio entre rigor científico y accesibilidad práctica, tal como se plantea en la experiencia keniana.

Producción de alimentos y acción climática

El caso descrito por IPS muestra que la dicotomía entre producir alimentos y proteger el clima no es inevitable. Los árboles frutales demuestran que es posible alimentar a las poblaciones, generar ingresos y almacenar carbono al mismo tiempo.

Este enfoque integrado refuerza la idea de una agricultura multifuncional, donde cada hectárea puede cumplir varios objetivos: productivos, económicos y ambientales.

Un paso concreto hacia una agricultura climáticamente inteligente

La posibilidad de medir y comerciar el carbono de los árboles frutales representa un avance tangible hacia modelos de agricultura climáticamente inteligente. No se trata de promesas abstractas, sino de una herramienta concreta que ya está siendo utilizada por agricultores reales en Kenia.

Tal como concluye IPS Noticias, reconocer y remunerar el carbono almacenado en los frutales no solo beneficia a los productores, sino que también fortalece los esfuerzos globales para enfrentar el cambio climático desde el territorio.

Referencias

https://ipsnoticias.net/2025/12/agricultores-pueden-ahora-medir-y-beneficiarse-del-comercio-de-carbono-de-arboles-frutales


Nota editorial:
Este artículo ha sido elaborado con fines divulgativos a partir de información pública y fuentes especializadas, adaptado al enfoque editorial del medio para facilitar su comprensión y contextualización.


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