¿Sabía usted? El fósforo y el medio ambiente


Pedro Raúl Solórzano Peraza


Los nutrientes en el suelo son elementos químicos derivados de la propia naturaleza, por descomposición de los minerales de la corteza terrestre, por mineralización de la materia orgánica o por fijación de la atmósfera como el caso del nitrógeno, y frecuentemente son considerados como sustancias contaminantes del ambiente por diversas razones. La principal causa que se les endosa como contaminantes, se refiere a que en determinados sitios o determinadas situaciones sus niveles de disponibilidad pueden ser muy elevados, esto tiende a modificar negativamente las condiciones favorables para el desarrollo de la vida en la superficie terrestre, por lo que se considera que desmejoran el medio ambiente. Esta abundancia de nutrientes  puede ser porque los suelos se derivan de materiales originarios muy ricos en determinados elementos; o porque esos elementos se han acumulado en lugares donde se depositan sedimentos, concentrando la cantidad de algunos de ellos; o porque a los suelos y a las fuentes  naturales de agua se les hacen aplicaciones excesivas de nutrientes, por medio de  una variada gama de sustancias emanadas de las actividades industrial, doméstica y agrícola, entre otras, dentro de las cuales se incluyen los fertilizantes.

Hay casos muy típicos de nutrientes que son señalados como contaminantes del medio ambiente, y uno de ellos es el de la eutrofización causada por los excesos de fósforo en depósitos de aguas superficiales como lagunas, lagos y represas. En realidad los excesos de cualquiera de los nutrientes pueden ser causa de eutrofización, pero una gran cantidad de reportes señalan al fósforo como el principal responsable de este fenómeno.

Una de las razones principales para que el P sea considerado responsable de la eutrofización en cuerpos de agua, es que este elemento es componente principal de un producto de consumo masivo como son los detergentes, los cuales por la forma en que son utilizados aportan grandes cantidades de fósforo al ambiente. Los detergentes tienen un altísimo consumo en todo el mundo y algunos de sus principales componentes son aditivos de diversa naturaleza que se pueden convertir en contaminantes del agua. El principal de estos aditivos es un compuesto llamado tripolifosfato de sodio, cuya fórmula es Na5P3O10. Este es un aditivo del tipo formador porque tiene varias funciones en el proceso de lavado: en primer lugar actúa como una base elevando el pH del agua de lavado, lo que es necesario para la acción del detergente; en segundo lugar, los iones fosfato reaccionan con los iones predominantes en aguas duras como Ca y Mg para que no interactúen con el detergente lo que limitaría su acción limpiadora; y en tercer lugar, se puede decir que ayuda a mantener las grasas y el polvo en suspensión para que puedan ser eliminados fácilmente durante el lavado. (Trabajo final de química. Jabones y detergentes.tripod.com)

La parte negativa del tripolifosfato de sodio ocurre cuando se desechan las aguas de lavado ricas en fosfatos. En muchos países estos efluentes no son tratados y llegan directamente a los cuerpos de agua, y en otros casos muchas plantas de tratamiento de estas aguas negras no han sido diseñadas para eliminar fosfatos, por lo que los detergentes se convierten en una fuente importante de contaminación del medio ambiente acuático. El enriquecimiento de las aguas en nutrientes que pareciera favorable, tiene efectos adversos ya que se promueve un crecimiento masivo, principalmente de algas, que van a representar una barrera para la entrada de luz hacia las profundidades de estos cuerpos de agua disminuyendo la actividad fotosintética generadora de oxígeno. Esto, unido a que la descomposición de esa abundante biomasa también consume oxígeno, causa que vaya desapareciendo la condición aeróbica de estos ecosistemas acuáticos y el ambiente se torne anóxico, lo cual afecta negativamente la vida en estos sitios, incluyendo especialmente la vida de los peces.

En conclusión, se puede aseverar que los fertilizantes no son el principal contaminante del ambiente por fosfatos, a pesar de ser en la mayoría de los casos los primeros señalados como tal. Existen muchos productos derivados de la industria con mayor poder que los fertilizantes para degradar los ecosistemas naturales. Los fertilizantes fosfatados son de variada naturaleza, de variado comportamiento en los suelos, pero si todos ellos son utilizados racionalmente, en dosis suficientes para asegurar un adecuado suministro de este nutriente a las plantas sin que ocurran excesos, si son debidamente incorporados hasta profundidades donde permanezcan al alcance de las raíces de las plantas y se eviten o  se disminuyan pérdidas por erosión; en fin, si se cumple con las indicaciones correctas de uso, estos fertilizantes en lugar de ser enemigos del medio ambiente van a ser una herramienta indispensable para el mejoramiento de la productividad de los cultivos.


Pedro Raúl Solórzano Peraza es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

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