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Costos hundidos, ocultos y/o escondidos en los proyectos piscicolas nacionales



Germán Robaina G.

robainag@gmail.com


Conocer todos los costos que afectan un desarrollo piscícola que aspire alcanzar una escala comercial es fundamental, y aunque el origen de cada uno de ellos puede variar, todos, en mayor o menos cuantía, afectan la rentabilidad final de nuestra empresa, y pueden marcar la diferencia entre su éxito o su fracaso.

Ofrecemos nuestras apreciaciones sobre los diferentes tipos de costos que suelen aquejar a nuestros desarrollos, e información básica sobre los denominados costos hundidos, ocultos y escondidos, que son los más comunes y difíciles de detectar por parte del inversionista novato.

Plan de Inversiones

Realizar un plan de inversiones para nuestra nueva empresa piscícola es muy importante, y para ello necesitaremos elaborar una estimación de todos los recursos económicos que necesitamos a corto, mediano y largo plazo para ponerla en marcha y poder mantenerla operativa y productiva.

El Plan de Inversiones suele tener dos tipos de inversión:

  • La inversión en Activo Fijo, compuesta por: terrenos, infraestructura, equipos, maquinaria, sistemas de computación, etc.
  • El Capital de Trabajo, que es el dinero necesario para hacer frente a las compras de insumos, salarios, impuestos, etc.  para el funcionamiento de la empresa.

Este Plan ayudará a identificar las deficiencias que puedan presentarse en la liquidez de la empresa hasta que las entradas de dinero por ventas sean suficientes para cubrir los gastos corrientes.

Cada partida de inversión o gasto conlleva su valoración económica, así como el momento en que serán necesarios para el desarrollo de la actividad.

Si lo formulamos de manera meticulosa, conoceremos cuales son los gastos que tendremos que desembolsar para poner en marcha el negocio, y poder reducirlos a lo estrictamente necesario, todo esto -unido a la estimación de ventas- revelará si el negocio va a ser rentable.

Costos de producción, son los desembolsos en efectivo o en especies que debe realizar la empresa para el desarrollo de sus actividades.

1.- Preinversión:

Suelen no tener mayor importancia en la evaluación económica del emprendimiento de pequeña a mediana dimensión, pero si en aquellos de mayor envergadura, dados los mayores desembolsos y requerimientos.

Estos costos en general son los derivados de los estudios de factibilidad del emprendimiento a desarrollar, incluyendo muchas veces estudios de impacto ambiental, disponibilidad del recurso hídrico, etc. que suelen realizarse previo al inicio del proyecto o adquisición de la parcela.

2.- Costo fijo:

Son aquellos costos que no varían ante cambios en los niveles de producción. Por ejemplo:

  • Sueldos y sus respectivas prestaciones.
  • Alquileres de parcelas o instalaciones.
  • Mantenimiento de instalaciones, máquinas y equipos de producción.
  • Servicio de deuda.
  • Depreciaciones.
  • Publicidad.

3.- Costos variables:

Son todos aquellos costos que varían (aumentan o disminuyen) cuando cambia el nivel de producción.

  • Materias primas.
  • Insumos (alevines, alimentos, medicinas, etc.)
  • Mano de obra al destajo.
  • Comisiones sobre las ventas.
  • Empaques.
  • Fletes.

4.- Costos totales:

Es la suma de todos los costos de la empresa.

 Costos totales: Pre-Inversión, + Costos fijos + Costos variables  

A partir de estos datos, estimamos un Flujo de caja, que no es más que un cuadro donde registramos todos los ingresos y egresos de efectivo proyectados durante el tiempo de ejecución del proyecto que se desea iniciar, con anotaciones mensuales o por ciclos de producción y una sumatoria al final de cada año.

El flujo de caja posibilita prever los posibles momentos de superávit y/o déficit de efectivo que ocurrirán durante el desarrollo del proyecto, habilitándonos para actuar de manera oportuna (solicitar un financiamiento, ampliar stock, prever el plan de ventas, de producción, etc.).

El Cuadro de Flujo de Caja contiene dos grandes valores: Ingresos y Egresos.

Los ingresos corresponden fundamentalmente a las ventas de la producción piscícola obtenida, así como cualquier otro que genere el emprendimiento, y cuentas por cobrar, por ejemplo.

Los egresos corresponden a los bienes de capital que se adquieren, considerando los insumos, los salarios del personal, los retiros de los propietarios, transportes, publicidad, mantenimiento, depreciación, servicio de deuda, etc.

Si el Flujo de caja mensual contiene un valor negativo, se llevan a cero (0), mediante aporte extraordinarios que provienen del bolsillo del empresario o financiamiento externo. Esto suele ocurrir durante varios meses, y es normal en proyectos productivos a largo plazo. Si este monto se vá a cubrir por financiamiento, se adiciona a la solicitud de la Inversiones a realizar.

Indicadores

Diferentes indicadores suelen utilizarse para evaluar nuestras inversiones, siendo los más comunes el Beneficio Bruto, el EBITDA, el EBIT, el Beneficio Neto, la Rentabilidad Económica y Financiera, el Punto de equilibrio, la Relación beneficio/costo, el VAN y la TIR.

Los resultados de la estimación de estos indicadores nos informaran sobre la viabilidad económica de nuestra propuesta, y minimizaran los riesgos de iniciar un emprendimiento a perdidas.

Sin embargo, no todas las propuestas de desarrollo piscícola que hemos tenido la oportunidad de evaluar en los últimos años, muchos de ellos vinculados con la nueva apertura que está ofreciendo el gobierno nacional para el reimpulso del cultivo acuícola, y en especial para el cultivo de tilapias, identifican, tipifican o incluyen todos los costos que afectan al desarrollo, lo que viene trayendo una distorsión en las evaluaciones de rentabilidad estimada para muchos proyectos, que podría ayudar en el fracaso de estos nuevos emprendimientos.

Un conjunto de costos indispensable de conocer y evaluar para garantizar el éxito comercial de un emprendimiento, suelen no estar reportados en muchas hojas de cálculo, y las agrupamos en tres categorías:

Costos Hundidos (-)

Aquellos en los que se ha incurrido en el pasado y que ya no pueden ser recuperados. Ejemplo de ello pudieran ser los múltiples viajes realizados para obtener información de primera mano sobre el proceso de obtención de la permisologia legal correspondiente, contratación de asesorías, etc.

Costos Ocultos (±)

Costos que no son productivos, o que siendo necesarios para el funcionamiento de la empresa no son incluidos en los sistemas contables y la cuenta de resultados.

Costos Escondidos (-)

Costos (generalmente inversiones) indispensables para garantizar el éxito de nuestro emprendimiento, pero que, a diferencia de los Costos Ocultos, no fueron presentados para que la rentabilidad de la operación resultara altamente positiva, o por mero desconocimiento de nuestro asesor.

A nuestro entender, la diferencia básica entre los Costos Ocultos y los Costos Escondidos radica en la honestidad de estos, pero la identificación de los dos es determinante en la toma de decisiones, y su adecuada valoración puede afectar en gran medida la rentabilidad y la productividad de nuestro desarrollo.

Muchos de estos costos los hemos detectado en nuestras evaluaciones. Si corresponden a “Costos Ocultos” por desconocimiento, o a “Costos Escondidos” por estrategia de evaluación, mercadotecnia y/o mala fe, solo usted y su asesor podrán precisarlo.

Entre otros, destacan como errores en la evaluación de nuestros proyectos piscícolas:

  1. Escaso número de recipientes para poder garantizar el logro de una producción piscícola comercial y autosostenible en el tiempo.
  2. Sobre o sub-dimensionamiento de instalaciones, equipos, suministros y consumibles.
  3. Tasa de Conversión alimentaria no ajustada a la realidad y disponibilidad del mercado nacional.
  4. Recomendación, venta, uso de alevines de inadecuada calidad genética, no adecuadamente reversados o de dudosa procedencia.
  5. Uso de alimentos de inadecuados presentaciones y formulación.
  6. Falta de equipos para garantizar el soporte de vida de nuestros ejemplares.
  7. Costos de fletes para la adquisición de alevines, alimentos, distribución y ventas.
  8. Violación a los protocolos, normas, Leyes, Reglamentos sobre el cultivo de la especie.
  9. Inadecuada valoración del costo proyectado del producto a obtener.
  10. Costos de capacitación y asesoría.
  11. Tiempos reales de producción no se ajustan a la realidad nacional.
  12. Costos de comunicación (exceso y defecto).
  13. Costos generados por los malos servicios imperantes.
  14. Costos del consumo de energía eléctrica requerida.
  15. Costos de personal (Contratación, capacitación, rotación, turnos, etc.)
  16. Costos administrativos.
  17. Inexistencia o inadecuados protocolos de prevención y control de enfermedades.
  18. Inadecuadas prácticas de adquisición, consumo, almacenamiento de alimentos.
  19. Inadecuadas prácticas de cosechas, procesamiento y almacenamiento.
  20. Inadecuados inventarios de insumos.
  21. Costo por obsolescencia técnica
  22. Costo por errores de logística.
  23. Costo por falta de planeación de producción.
  24. Utilizar medios de transporte inadecuados, que no estén de acuerdo con el volumen, frecuencia y/o tipo del producto o insumo a transportar.
  25. Excesivo tiempo ocioso de las instalaciones y equipos por inadecuada planificación, sobredimensionamiento o diseño.

En los últimos días hemos observado gran cantidad de presupuestos, citas y comentarios sobre la inadecuada rentabilidad de las actividades tilapieras en el país, tasas de conversión de alimentos muy superiores a los esperado, inadecuada disponibilidad de alimentos aptos para la especie, y también, sobre tallas esperadas de cosecha muy superiores a las que realmente son factibles de obtener con la genética actualmente disponible en el país.

Muchos de esos datos son una respuesta a los denominados “Costos Escondidos” que muchos asesores y proveedores utilizan para favorecer la venta de sus insumos, instalaciones y equipos, sin tomar en cuenta el potencial daño que le causan a la actividad acuícola como un todo.

El optimo desarrollo a futuro de la industria piscícola nacional es tarea de todos y cada uno de los que creemos y soñamos con ella.

Además de una correcta y honesta asesoría, una correcta asociatividad, suele ser una vía para superar muchas de estas limitaciones y errores.


Germán Robaina es colaborador destacado de Mundo Agropecuario

Este trabajo fue enviado por el autor o autores para Mundo Agropecuario , en caso que se desee reproducir le agradecemos se destaque el nombre del autor o autores y el de Mundo Agropecuario




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