Zanahorias descartadas por su aspecto podrían tener mayor valor nutricional


En Colombia, un estudio revela que las piezas rechazadas por criterios estéticos contienen más antioxidantes que las comercializadas


Por Camila Herrera R.
Editado por Eduardo Schmitz

En el mercado hortícola, la apariencia suele determinar el destino de los productos. Sin embargo, en el caso de la zanahoria, esta lógica podría estar dejando fuera de la cadena comercial alimentos con un alto valor nutricional. Un estudio desarrollado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), sede Medellín, ha evidenciado que las zanahorias descartadas por su forma o aspecto pueden contener más compuestos antioxidantes que aquellas que sí llegan a supermercados y tiendas.

La investigación se centró en municipios del departamento de Antioquia, como Marinilla y El Santuario, donde se registra una pérdida de hasta el 30 % de la producción debido a criterios estéticos impuestos por el mercado. Este desperdicio no responde a problemas de calidad interna, sino a estándares visuales que condicionan la comercialización.

El impacto de los criterios estéticos en la producción

La cadena de comercialización de alimentos ha priorizado históricamente la uniformidad visual. En el caso de la zanahoria, esto implica que raíces torcidas, bifurcadas o con tamaños irregulares sean descartadas, aun cuando mantienen intactas sus propiedades nutricionales.

Este enfoque genera una desconexión entre la calidad real del producto y su aceptación en el mercado. Como resultado, una parte significativa de la producción queda fuera del circuito comercial, afectando tanto a los productores como a la eficiencia del sistema alimentario.

La investigación pone en evidencia que el rechazo no está relacionado con el contenido nutricional, sino con estándares estéticos que no reflejan el valor del alimento.

Un alto contenido de compuestos antioxidantes

El estudio identificó cerca de 90 compuestos antioxidantes en las zanahorias analizadas, incluyendo aquellas consideradas “imperfectas”. En algunos casos, estas presentaron niveles superiores en comparación con las que cumplen con los requisitos visuales del mercado.

Los antioxidantes son compuestos clave para la salud, ya que contribuyen a neutralizar procesos asociados al estrés oxidativo en el organismo. Su presencia en mayor concentración refuerza el valor nutricional de estos productos que, sin embargo, son descartados en la etapa comercial.

Este hallazgo plantea la necesidad de reconsiderar los criterios de selección en la cadena de distribución de alimentos.

Pérdidas productivas y desperdicio alimentario

El hecho de que hasta un 30 % de la producción se pierda por razones estéticas representa un problema relevante desde el punto de vista productivo y ambiental. Este desperdicio implica un uso ineficiente de recursos como agua, suelo y trabajo agrícola.

Además, afecta directamente a los productores, quienes ven reducida su rentabilidad al no poder comercializar una parte importante de su cosecha.

La situación descrita en Antioquia refleja una problemática más amplia dentro de los sistemas alimentarios, donde los estándares de mercado pueden generar pérdidas significativas sin justificación nutricional.

Repensar la relación entre apariencia y calidad

Los resultados del estudio invitan a cuestionar la forma en que se evalúa la calidad de los alimentos. La apariencia externa no siempre es un indicador fiable del valor nutricional, y en algunos casos puede llevar a decisiones que afectan negativamente tanto al sistema productivo como al consumo.

Replantear estos criterios podría contribuir a reducir el desperdicio y a mejorar el aprovechamiento de los alimentos producidos. También abre la posibilidad de promover una mayor aceptación de productos que, aunque no cumplan con estándares visuales tradicionales, ofrecen beneficios nutricionales relevantes.

Una oportunidad para mejorar el sistema alimentario

El reconocimiento del valor nutricional de las zanahorias descartadas plantea una oportunidad para optimizar la cadena agroalimentaria. Incorporar estos productos al mercado podría reducir pérdidas, mejorar la rentabilidad de los productores y ofrecer alimentos de alta calidad a los consumidores.

El estudio desarrollado por la Universidad Nacional de Colombia aporta evidencia científica que respalda la necesidad de revisar los criterios actuales de comercialización y avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles.

En este contexto, la forma deja de ser un factor determinante y da paso a una visión más integral de la calidad alimentaria.

Referencias

https://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/zanahorias-descartadas-por-su-forma-y-aspecto-tienen-mas-antioxidantes-que-las-normales



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